El oficiaismo logró sancionar en Diputados el proyecto de Financiamiento Político, que ya tenía media sanción, del Senado. El massismo y el bloque Argentina Federal, apoyaron la iniciativa a la que se opuso el kirchnerismo y la izquierda.
Cambiemos impuso sus acuerdos parlamentarios y logró sancionar en el Congreso la ley de financiamiento político, con 147 votos positivos y 69 negativos. La nueva ley permite a las empresas privadas figurar como aportantes en las campañas electorales y ya estará vigente en las próximas semanas.
No obstante, como se realizó votación en particular, el artículo 4, el que habilita los aportes privado, tuvo también el rechazo de la Coalición Cívica, por lo que terminó 135 a 81 en ese punto.
Además, la reforma de la ley electoral permite n tope por empresa del 2% del total permitido por la Justicia para esa campaña y extiende el periodo de campaña a 50 días. A su vez, disminuye del 10% al 5% el espacio que los medios audiovisuales al que deben ceder a los partidos en período de campaña.
Desde el FPV, Emilia Soria, cuestionó el proyecto al plantear que «es ajeno a la función social de las personas jurídicas financiar a partidos políticos, en tanto que su finalidad es el lucro y como tal de aportar al financiamiento de la vida política es lógico que pretenden una contraprestación a cambio».
Mientras que la jefa del bloque del Frente Renovador, Graciela Camaño, respaldó el proyecto y afirmó que no ve «el escándalo que se planteó de parte de algunos discursos». Por la negativa, el titular de la bancada del FpV, Agustín Rossi, cuestionó el financiamiento privado y reivindicó al Estado como «el gran distribuidor, en éste como en tantos otros temas».