El oficialismo evitó que se realice a reunión de la Comisión Bicameral de Seguimiento y Control de Deuda externa, cuya conformación se acordó en el marco del pago los “fondos buitres” y que iba a discutir ahora el acuerdo con el FMI. El presidente de la misma, el senador peronista por Formosa, José Miguel Mayans había convocado a un encuentro, pero Cambiemos no dio quórum haciendolá fracasar.
Más allá de que Cambiemos impulsó el fracaso de la reunión, tampoco asistieron todos lo peronistas que la integran, de los 11 miembros de la oposición solo estuvieron 7: Mayans, los diputados José Luís Gioja (FPV – San Juan Marco Lavagna (Frente Renovador-Capital) y Javier David (Justicialista-Salta) y Axel Kicillof (FPV-Capital) y las senadoras María de los Angeles Sacnun (FPV-Santa Fe) y Sigrid Kunatth (FPV – Entre Ríos).
«Dada la situación es repudiable que el oficialismo no esté dando quórum. Cuando hay este tipo de crisis es cuando más juntos tenemos que estar para darle a los argentinos la seguridad de que vamos a salir adelante», se lamentó Gioja.
La Bicameral de Seguimiento y Control de la Gestión de Contratación y de Pago de la Deuda Exterior de la Nación fue creada en el año 2016, con carácter de especial, en el marco del acuerdo con los fondos buitres, como parte de los reclamos de la oposición para darle seguimiento a la toma de préstamos internacionales por parte de la administración de Mauricio Macri.
«El Poder Ejecutivo tiene que tener autorización expresa del Congreso, según establece la Constitución Nacional. Tenemos que ver los plazos, las condiciones, los montos y los intereses de la nueva toma de deuda. No quiero creer que el presidente vaya a arrogarse la suma del poder público», reclamó Mayans previo a la fallida reunión.
Por su parte, el diputado por Cambiemos, Mario Negri, en el rol de voceros de las malas noticias que le asignó Macri a los radicales, afirmó que el pedido al FMI “no requiere ninguna aprobación del Congreso por el artículo 60 de la Ley de administración financiera, que prevé que aquellos organismos multilaterales en los que Argentina es socio, no requiere un consentimiento previo».