Cambiemos tuvo un encuentro nacional al que faltaron figuras y en el que Peña retomó la centralidad

En medio de la crisis más importante desde que Mauricio Macri llegó a la presidencia, Cambiemos tuvo una gran cumbre nacional con fuertes ausencias, como la del propio mandatario, al igual que los otros dos fundadores de la Alianza Elisa Carrió y Ernesto Sanz, como tampoco estuvo Emilio Monzó. “Tenemos la vocación de repensar todo el tiempo métodos para llegar a los objetivos. No vinimos a demostrar que tenemos razón, sino a transformar la realidad”, afirmó Marcos Peña, quien fue el coordinador de la cumbre.

La misma fue realizada en Parque Norte, y convocó a 120 dirigentes, en la que también estuvo, aunque sentado en la última fila,  una de los alfiles de Peña, el flamante asesor presidencial Gustavo Lopetegui. “Teníamos un mayor optimismo que el posible”,  se lamentó Peña.

“La transformación no admite gradualismo en lo institucional y en las conductas. Somos la única alternativa para lograrlo”, insistió el Jefe de Gabinete, delante de María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta, quien sostuvo que «con el timbreo no alcanza», en referencia a la iniciativa predilecta de Peña.

Por su parte, Vidal pidió «poner el cuerdo» y estar «más cerca todavia»; mientras que a su turno, el titular de la UCR, Alfredo Cornejo sostuvo: «Sin verdad no habrá solución para nuestros problemas».  «En tiempos difíciles yo quiero hacer un llamado a no bajar los brazos y tener la autoestima alta», acotó Nicolás Dujovne.

«La presencia de referentes de todos los distritos da cuenta del compromiso que tienen los principales dirigentes de nuestro país y sus equipos con el plan de gobierno que encabeza el Presidente», señaló Francisco Quintana, uno de los organizadores del cónclave.

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