La sustitución de Susana Malcorra por Jorge Faurie en la Cancillería para el personal de carrera de la Casa fue vista como una victoria ya que “uno de ellos” volvería a ocupar el principal lugar en materia de relaciones exteriores del país, y como consiguiente, se iba a comenzar a resolver una de las cuestiones que más enojo produjo en dicho ministerio desde la llegada al gobierno de Mauricio Macri: los traslados para los diplomáticos de carrera.
Eso no sólo ocurrió a cuenta gotas, inclusive llegó a judicializarse el nombramiento de dos agregados en embajadas, de proveniencia política, sino que la semana pasada en Cancillería se conoció una noticia que hizo que varios pusieran el grito en el cielo. El embajador en Canadá, Marcelo Suárez Salvia, que supo desempeñarse hasta marzo de 2016 como jefe de Gabinete de Malcorra, fue re destinado al país como Director de Ceremonial y Protocolo, cargo que ya se encuentra ocupado por el embajador Sergio Baur.
El retorno de Suárez Salvia fue, según pudo reconstruir éste medio, por expreso pedido de Faurie, que dio esas directivas antes de partir hacia Singapur en donde se hizo presente para el anuncio de re apertura de la embajada argentina en dicho país. “Parece que para algunos hay U$S 60.000 (por los tres traslados que tuvo el ahora Director de Ceremonial) mientras que otros tenemos que esperar y esperar”, sentenció una calificada fuente diplomática.
Es que una de las cuestión que prometió el ahora Secretario de Asuntos Estratégicos de la Casa Rosada y virtual Canciller, Fulvio Pompeo, a los diferentes ministros plenipotenciarios que colaboraron con el armado de la plataforma de relaciones exteriores de Cambiemos fue que la “carrera” volvería a tener un lugar preponderante en cuanto a los traslados al exterior.
Esa promesa, según varias fuentes consultadas, aún no se cumplió casi ni en parte. En el caso de Suárez Salvia el malestar es aún mayor debido a que Baur no se irá aun destino, sino que quedará como el segundo de dicha Dirección. “¿Me van a decir que no había nadie capacitado para ocupar, en todo caso, ese cargo?”, se preguntó enojado un funcionario al tanto de la situación.
Por ahora en la Cancillería todos aguardan a que el Gobierno mande los pliegos de ascensos al Senado, para así saber quiénes no pasaron el filtro de la Casa Rosada. De ahí en adelante, según adelantaron, se verá si el reclamo se hace aún más público.