A partir de este sábado, Chaco comienza un proceso de flexibilización de actividades hasta el 7 de agosto tras restricciones estrictas por la propagación del Coronavirus en la provincia.
El territorio del norte argentino fue uno de los más golpeados por la pandemia: posee 3.155 casos acumulados, de los cuales 51 fueron reportados en las últimas 24 horas, y 133 fallecidos desde el inicio de la pandemia en marzo pasado.
Pero, ante cierto control del virus y estabilización de positivos, el mandatario puso en marcha el «Plan de Desescalada» para el regreso progresivo de actividades propuestas por el poder Ejecutivo y que con modalidades similares se pondrán en vigencia en el Judicial y Legislativo, con dotación parcial de empleados.
En la administración pública se mantiene la suspensión de términos y plazos administrativos y los trabajadores de todas las áreas deberán concurrir sin superar el 30% del total de agentes mientras los mayores de 60 años o quienes integren grupos de riesgo seguirán licenciados.
La normativa propicia la prestación laboral efectiva de forma remota o a distancia a través de teletrabajo, y la implementación de turnos y/u horarios rotativos.
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Las iglesias, cultos y salones de ejercicio espiritual estarán habilitados para oración en forma individual, respetando protocolos y el distanciamiento, con asignación de turnos y en horarios de 8 a 18 horas.