Durante la mañana de este viernes comenzó el rastrillaje sistemático de las márgenes del río Chubut, en la zona donde se supone podría encontrarse algún rastro de Santiago Maldonado. El operativo ordenado por el juez Guido Otranto es llevado adelante por Prefectura Naval y la Policía Federal. No se ingresará al territorio de la comunidad mapuche Cushamen.
El operativo ordenado por el juez cubrirá ambas orillas del río en el área de la comunidad mapuche y algunos kilómetros río abajo, para descartar la posibilidad de que el cuerpo de Santiago Maldonado, desaparecido desde el 1 de octubre, haya sido arrastrado por las aguas. La búsqueda comenzó esta mañana pero no tiene fecha de finalización, dada la cantidad de territorio que es necesario cubrir. Además de unos cien efectivos de Prefectura y Policía Federal, se contará con el apoyo de buzos tácticos y un helicóptero.
Luego de caída la hipótesis del ataque previo del puestero en la estancia Benetton, fuentes judiciales plantean que el operativo de rastrillaje obedece al supuesto de que Santiago pudiera haber sido golpeado en el enfrentamiento con las fuerzas de Gendarmería cuando entraron a la comunidad mapuche de Cushamen y luego haber sido arrastrado por las aguas río abajo. Después de cinco semanas de poner en duda la presencia de Maldonado en la comunidad mapuche al momento de la intervención de Gendarmería ahora, gracias a testimonios presenciales y a la identificación que sus familiares hacen del joven en un video fechado el 31 de julio, se reconoce “con un alto grado de certeza la presencia del joven en Leleque, al menos horas antes del procedimiento del 1 de agosto”.
Más allá del rastrillaje, se esperan los cruciales resultados del análisis genético de huellas de sangre y algunos pelos encontrados en unos móviles de Gendarmería que realiza el Servicio de Huellas Digitales Genéticas, a cargo del doctor Daniel Corach. Las pericias odoríficas a los vehículos dieron negativo, pero se constató que, inusualmente, todos habían sido meticulosamente limpiados en los últimos días, incluso violando fajas de clausura.
“La prueba científica, si da positivo, es lo que realmente ayudaría para imputar a la Gendarmería, ya que el único testigo que asegura haber visto cómo Maldonado era apresado por esa fuerza no es solvente en su relato y se contradice en detalles con los dichos de otra mujer mapuche que también afirma haber visto cómo gendarmes formaban una valla humana para presumiblemente mover un bulto de un móvil a otro”, plantearon los investigadores.
Mientras tanto, la familia de Maldonado insiste con la responsabilidad de Gendarmería en la desaparición forzada de Santiago. Este jueves, en conferencia de prensa, la abogada Verónica Heredia denunció la adulteración de todos los registros oficiales de la Gendarmería, en los que hay hojas faltantes, sobrantes, tachaduras y correcciones en los días que debían dar cuenta del operativo y, según afirman, la detención del joven desaparecido
“A 37 días de la desaparición de Santiago no tenemos aún información clara. Es preocupante que no se tomen medidas claras para avanzar con la causa. Pedidos un rol más activo del Ministerio Público porque sin fiscales no se puede avanzar en ninguna investigación”, concluyó la abogada de la familia.