La expresidenta Cristina Kirchner y sus dos hijos, Florencia y Máximo, fueron enviados a juicio oral y público por presunto lavado de dinero en el caso Hotesur, por la que se investigan el alquiler de hoteles al empresario Lázaro Báez.
Fuentes judiciales informaron que el juez federal Julián Ercolini envió el expediente a un Tribunal Oral para que se someta a juicio el caso tras determinar que se lavaron cerca de 80 millones de pesos.
De este modo, en plena pelea electoral por administrar la Casa Rosada, la Justicia determinó que Cristina deberá enfrentar su segunda causa elevada a juicio en la que se la acusa de haber utilizado las empresas familiares para maniobras de blanqueo.
Los fiscales Gerardo Pollicita e Ignacio Mahiques, giraron su investigación en torno a la hipótesis de que el matrimonio presidencial durante doce años de gestión, con complicidad de sus dos hijos, recibieron de la mano del empresario actualmente Lázaro Báez dinero “a través del negocio hotelero bajo cierta apariencia de legitimidad”.
Cristina presentó un escrito ante Bonadio en la indagatoria por 8 acusaciones
Esto era lo que aseguraba a Néstor y Cristina el poder declarar importantes sumas de dinero ante la OA y el fisco “ocultando su verdadero origen”, considerado presuntamente ilícito. Pero no solo el clan Kirchner y Baéz están bajo la lupa de la Justicia, sino que, en marco del mismo caso, también serán juzgados la hija de Alicia Kirchner, Romina Mercado y Osvaldo Sanfelice, entre otros acusados.