El presidente del Consejo de Empresarios Nacionales, Pablo Challú, sostuvo hoy que “el Gobierno está preso de su propia ideología”, responsabilizó al presidente Macri de “querer aparecer ante el mundo como el campeón del anti-populismo” y advirtió que bajo las actuales condiciones económicas el país sufre “una bomba recesiva”.
El economista, que fuera Secretario de Comercio Interior en dos períodos de Gobierno, puntualizó que “se vive una situación muy difícil; las empresas atraviesan un momento complicado, están en una especie de cepo, si absorben los aumentos de costos, se debilitan, y si los trasladan a precios, caerá aún más la demanda.”
Challú, que integra además el Consejo Económico del PJ, enfatizó que “hay un cachetazo tras cachetazo de la realidad económica, y eso provoca que mucha gente esté sufriendo, perdiendo su empleo o sus ingresos, que no llegue a fin de mes, todo es muy angustiante”.
“El Presidente se equivoca cuando dice que el camino es el correcto y que éste es el único camino. Hay una equivocación de base con esta afirmación, pero ocurre porque el Gobierno está preso de su propia ideología”, afirmó.
En esa línea, acotó que «Macri quiere aparecer ante el mundo como el campeón del anti-populismo. El problema es que es una definición muy estrecha del populismo y es muy pernicioso para el país”.
En el marco de una entrevista radial, Challú expresó que “se habla del mejor equipo de los últimos cincuenta años, pero ha llevado al país a la peor crisis de los últimos setenta años”, y en ese sentido, el ministro Dujovne “debería pensar su responsabilidad en la crisis; es temerario que diga que la inflación está bajando y que se necesitan tres o cuatro años para emerger”.
«Secan la plaza para que nadie pueda comprar dólares; pero tampoco se va a poder comprar pan, leche, ni pagar impuestos», continúo advirtiendo Challú. «Es una mala praxis notable. Tenemos que salir lo antes posible de esto», sentenció.
Por último, explicó que “hoy tenemos una inflación reprimida, representada por las Leliq y las Lebac que quedan. Lo más peligroso son las Leliq, que se capitalizan semanalmente. Nadie sabe cuál es la cotización real del dólar, por este cepo monetario desafortunado que han inventado. Es una bomba recesiva».