Este lunes se cumplen dos años de la rebelión social, cuyo detonante fue el aumento en el precio del pasaje en el transporte público, pero que sacó a la superficie razones estructurales como la enorme desigualdad.
Con el objetivo de evitar incidentes, las autoridades dispusieron el despliegue de al menos 5 mil efectivos policiales en las calles de Santiago de Chile, en el marco de las movilizaciones a dos años del conocido 18-O.
Las demandas sociales, además de la desconfianza y desconexión entre los partidos políticos tradicionales y la ciudadanía, generaron que por ejemplo se esté discutiendo una nueva constitución para el país, que sustituya la heredada de la dictadura de Augusto Pinochet, quien gobernó tras el Golpe de Estado en 1973 hasta 1990 y dejó vigente la Constitución que rige actualmente, desde 1980.
Para la tarde de hoy este lunes, se espera una marcha masiva en dirección a La Moneda, la Casa de Gobierno chilena.
Varios candidatos presidenciales para los comicios del mes próximo, expresaron su postura en torno al aniversario del estallido social. La candidata de Unidad Constituyente, Yasna Provoste, indicó que “conmemoramos el 18-O como una fecha que nos permita mirar con esperanzas el futuro que viene. A partir de la unidad social y política es que hoy tenemos funcionando una Convención Constituyente”.
El candidato de Chile Podemos Más, apoyado por el actual presidente Sebastián Piñera, Sebastián Sichel, lamentó el estallido social, argumentando que “es un dolor tremendo porque lo que hicimos ahí fue hacer que la violencia superara la posibilidad de hacer los cambios en democracia. Cuando finalmente las instituciones no pudieron hacer cambios justos y la violencia le ganó a esos cambios justos, tuvimos un problema grande como sociedad”.
Por último, el candidato de Apruebo Dignidad, Gabriel Boric, afirmó que “el 18-O marca el momento que el pueblo chileno dice basta a una cultura de resignación ante los abusos y por lo tanto es un momento de conmemoración del país que debemos construir”.