Las docentes chubutenses Jorgelina Ruiz Díaz y María Cristina Aguilar murieron este martes en un accidente de tránsito en la Ruta 3, al regresar de Rawson a Comodoro Rivadavia, tras participar en las marchas de protesta por la crítica situación que tiene a la provincia semiparalizada desde hace más de dos meses.
En el marco de paro docente y extendida lucha salarial de los estatales, la muerte de Ruiz Díaz (de 55 años) y de Aguilar (de 52) detonó una suerte de pueblada, que concluyó con el incendio de la Legislatura provincial y el arribo del grupo GEOP a Rawson para tratar de contener la indignación de los manifestantes, que responsabiliza directamente al gobierno de Mariano Arcioni por los fallecimientos. Las maestras pertenecían a la Escuela 738 del Barrio San Cayetano, de Comodoro Rivadavia.
Mónica Espina, docente de la escuela 602 de Esquel, describió la grave situación provincial: “Estamos reclamando hace 9 semanas porque nos están pagando de forma escalonada. Yo por ejemplo, el sueldo de julio lo cobré el 31 de agosto. Nos pagan en tres tramos. La obra social está cortada y las escuelas se caen a pedazos. El transporte está suspendido, estamos en una situación realmente extrema acá y en todo Chubut”.
La protesta de este martes había comenzado con un acampe frente a la Legislatura, que luego fue creciendo en participación, hasta intentar entrar a la sede legislativa, lo que desató una represión policial con gases. Vecinos de la ciudad se sumaron a los docentes y estatales indignados por lo que califican como una auténtica “catástrofe social” en la provincia. También en Comodoro Rivadavia cientos de docentes llevaron adelante una concentración con velas y antorchas alrededor del hospital en el que se encuentran otras dos docentes que sobrevivieron al accidente. También hubo movilizaciones en Trelew y Esquel.
La indignación popular se vio potenciada también por el envío de Arcioni de un proyecto de ley para «equilibrar» los sueldos del poder político con el resto de los poderes locales, que implicaba triplicar su propio salario y aumentar entre 80% y 25% los salarios de la planta política. Los salarios de buena parte de los funcionarios provinciales ronda los 50 mil pesos, mientras que los jueces reciben cerca de 600 mil pesos y los legisladores más de 350 mil. La iniciativa del gobernador en medio de la crisis provincial por el no pago de los aumentos paritarios a los docentes se consideró “un insulto en tiempo de crisis y ajuste”.
Luego de la represión policial contra los manifestantes que exigían respuestas de los diputados y que alguien saliera a “hacerse cargo” de la muerte de las docentes, se encendieron unas fogatas en la entrada del edificio que terminaron haciendo que se desplome el cielo raso del acceso a la Legislatura.
Para la mañana de este miércoles se convocó a una Marcha de Silencio, exigiendo que el gobierno provincial atienda a los reclamos de los trabajadores, que reclaman el cobro de los aumentos atrasados y pendientes.