A horas del cierre de alianzas en todo el país, la discusión por el rol de los partidos con escasa vida institucional vuelve a cobrar relevancia. Es el caso de tres sectores en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Se trata de los partidos Socialista Auténtico, Renovador Federal y Federal.
Tanto fuentes de la Justicia Electoral como de distintos sectores partidarios coinciden en que “las elecciones, sobre todo legislativas, genera que un sinfín de partidos vaciados de representatividad y vida institucional pretendan ir solos a elecciones porque eso les asegura que el Estado les financie parte de sus campañas, como las impresiones de boletas, los segundos en televisión y radio, entre otras cosas”.
Lo sorprendente es que en los campamentos de los tres sectores coinciden en el diagnóstico de que no existen posibilidades de superar el piso de 1,5 por ciento para poder competir en las generales de noviembre.
El PSA
En el caso del Partido Socialista Auténtico, liderado por Mario Mazitelli, llevará en la cabeza de la nómina a Silvia Vázquez, ex diputada nacional kirchnerista de origen radical y presidenta del Partido Verde. El PSA, que en 2001 no quiso sumarse a la fusión entre el socialismo popular y el socialismo democrático que derivó en el Partido Socialista, se reivindica como marxista, aunque en los últimos años ha tenido una trayectoria sinuosa.
Luego de apoyar al progresista Pino Solanas en las presidenciales de 2007, las legislativas de 2009, donde ingresó a tres legisladores porteños, y su pelea por la jefatura de Gobierno en 2011, en 2013 se sumó a la extinta alianza UNEN. La misma era constituida no solo por Proyecto Sur, el partido del cineasta, sino también por el radicalismo, la Coalición Cívica de Elisa Carrió y por el luego ministro de Hacienda de Mauricio Macri, Alfonso Prat Gay.
En 2015, luego de la disolución del frente a partir del surgimiento de Cambiemos, el PSA se encolumnó detrás del radicalismo de Loustou, con el apoyo de Enrique Nosiglia y Chrystian Colombo, Graciela Ocaña y el socialismo de Roy Cortina. Mientras que a nivel nacional respaldó a Margarita Stolbizer.
Luego de no superar las PASO en 2017, tras ser marginados por Lousteau del armado de Evolución, en 2019 el PSA apoyó a Roberto Lavagna, después de que Matías Lammens los abandonase para sumarse al Frente de Todos.
Partido Federal
El caso del partido de origen conservador también es paradigmático. En CABA llevará al peronista, Julio Bárbaro, y en provincia de Buenos Aires a Miguel Saredi, de pasado duhaldista, kirchnerista, morenista, massista, macrista y urtubeycista, y a Gladys Cabezas, la hermana del fotógrafo asesinado.
En 2019, el Partido Federal también fue parte del armado de Lavagna y Urtubey, pero su trayectoria electoral también fue curiosa. Sus pertenencias cambian en función del distrito. En 2019 respaldó a Cambiemos en Mendoza, a Gerardo Zamora en Santiago del Estero y al lavagnismo en CABA y PBA. En 2015 fue parte del Frente Para la Victoria de Daniel Scioli y Carlos Zannini. En 2013 acompañó a Francisco de Narváez y en 2011 a Ricardo Alfonsín.
Partido Renovador Federal
Además del izquierdista PSA y el conservador Partido Federal, el Partido Renovador Federal también tiene una trayectoria equidistante de las pertenencias ideológicas. Luego de abrazar la causa de Sergio Massa en 2013 y 2015, se sumó a la propuesta de Mauricio Macri y en 2019 acompañó con entusiasmo a Miguel Pichetto. Sin embargo, y luego de quedar desplazado por Juntos por el Cambio, su referente, Lucas Jaszewsky, anunció que competirán en soledad.


