La Ciudad de Buenos Aires tiene una interna atractiva, que aparece en primer plano: la de Juntos por el Cambio con Jorge Macri y Martín Lousteau, dos dirigentes que exhibieron diferencias y chicanas durante la campaña electoral. Mientras que UxC, con Leandro Santoro, tratará de quedar posicionado de la mejor manera y con el objetivo de entrar al ballotage.
El primo del ex mandataro ya avisó en la previa: quiere gestionar con impronta PRO y no quiere «loteo político» para conformar su equipo de gobierno. Una visión que contrasta con el actual alcalde, que trazó un pacto con la UCR de Lousteau y Angelici para gobernar y que requiere el aparato radical no solo para ganar la elección sino, también, para un eventual mandato al frente de la Casa Rosada.
En tanto, el senador nacional coloca sus fichas en mantener sus acuerdos con Larreta y tratar de «alcanzar» una Ciudad «más sensible». Bajo esa óptica, trazó su discurso en logros y deudas del distrito. Para muchos correligionarios, se trata de la última chance del radical de aspirar a una jefatura de Gobierno tras su intento fallido de 2015.
Por el lado de Unión por la Patria, luego de conseguir la unidad en la ciudad, el diputado nacional Leandro Santoro será el candidato del peronismo porteño, con La Cámpora sin terciar en el entendimiento entre Juan Olmos y Cristina Kirchner. El objetivo: tratar de obtener votos que posicionen a la alianza como la alternativa y con capacidad de alcanzar un ballotage.
En La Libertad Avanza, Javier Milei propuso una lista unificada en todo el país y, sin divisiones internas, tendrá al economista y legislador porteño Ramiro Marra como precandidato a jefe de Gobierno.
Mientras que el Frente de Izquierda-Unidad, se ve este escenario: como competidor de la alianza PTS-IS, el espacio referenciado con Myriam Bregman eligió a Jorge Adaro, secretario gremial de Ademys, como competidor en la jefatura de gobierno porteña. Por otro lado, la diputada nacional del Partido Obrero, Vanina Biasi, será la representante de Gabriel Solano en la ciudad.