Los vecinos del barrio Rodrigo Bueno, ubicado en la Costanera Sur porteña denunciaron que las viviendas en las que fueron relocalizados no tienen un «apto técnico».
La urbanización del barrio localizado frente a la exciudad deportiva de Boca Juniors, provocó un conflicto entre el Gobierno de la Ciudad y los ciudadanos que habitan el borde costero del asentamiento, que fueron reocalizados forzadamente en viviendas que no cuentan con un «apto técnico», según las familias denunciantes; con el fin de facilitar el avance de un mega-emprendimiento inmobiliario de la empresa IRSA.
La situación fue notificada por organizaciones sociales y barriales luego del desalojo de las familias que vivían sobre la ribera del canal del Río de la Plata que al estar enfrente al predio donde IRSA proyecta levantar el desarrollo conocido como «Costa Urbana», que tendrá unas 20 torres de 145 metros; se llegó a esa medida.
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La desocupación de las viviendas del borde costero empezó meses atrás como parte del plan de urbanización que el Gobierno porteño realiza en el barrio en el cual habitan alrededor de 3.000 personas y el cual sostiene «la construcción de 611 viviendas nuevas, el mejoramiento de edificaciones existentes y la dotación de infraestructura para el acceso a los servicios», según informó el Instituto de la Vivienda de la Ciudad (IVC), a cargo del proyecto.
Según explicaron los vecinos afectados a las fuentes, la mudanza obligada fue para que los potenciales compradores de los departamentos que se construirán en los terrenos de IRSA «tuvieran buena vista» y, por eso, las familias fueron reubicadas en viviendas del barrio Rodrigo Bueno o también conocido como «Barrio Histórico», las cuales presentaban problemas de infraestructura.
Tras el caso de María, una mujer que fue trasladada a una vivienda que tiene filtraciones tanto por el techo como por el piso ya que está construida encima de un pozo ciego que recibe los desagües cloacales de las restantes casas de la manzana, las familias se reunieron con funcionarios del Instituto de la Vivienda de la Ciudad para reclamar por el deteriorado estado de las construcciones.