Según datos oficiales, el 25% de los siniestros fatales ocurridos en 2016 en la Ciudad de Buenos Aires fueron protagonizados por peatones, de los cuales un 16% tuvo su concentración desviada por un artefacto tecnológico. Tal situación obligó a la administración de Rodríguez Larreta a instalar unos semáforos especiales para peatones distraídos (de elevado precio si se los compara con los que existen en Rosario) y que están construidos por una empresa de gran cercanía con Nicolás Caputo, el íntimo amigo del presidente Macri.
Hasta el momento, se instalaron dos prototipos (uno en Retiro y otro en Pacífico) y, tal como señalan desde la cartera porteña de Transporte, el funcionamiento es óptimo. «En breve vamos a estar haciendo un estudio observacional en relación al comportamiento de los peatones con esta intervención», explicaron desde el ministerio que conduce Franco Moccia.
Si bien no respondieron por los costos, extra oficialmente se supo que cada prototipo le costó a los vecinos de la Ciudad 200 mil pesos, una cifra que llama la atención ya que el mismo artefacto le costó a la municipalidad de Rosario 38 mil pesos, y además ocupa todo el cruce, por lo que es más visible.
La empresa que se encargó de instalar estos semáforos es Mantelectric, una firma que en los últimos tiempos ganó muchas licitaciones en asociación con SES S.A, quien tiene como mayor accionista en Nicolás Caputo. Juntas, tal como establece un informe del legislador José Cruz Campagnoli (FpV), se adjudicaron obras de mantenimiento de espacios verdes en diferentes comunas por $ 245.766.282. Un dato no menor: Mantelectric figura como aportante de la campaña del PRO en 2007 y 2009.