En sesión ordinaria, la Legislatura de la Ciudad aprobó con 37 votos a favor, 11 en contra y 9 abstenciones (oficialistas, Gen y el bloque PJ) una ley que prevé sanciones para choferes de Uber. En un debate extenso en el recinto, que contó con la presencia de taxistas nucleados en agrupaciones sindicales que apoyaron el proyecto, se consagró una normativa que pena con multas de hasta 200 mil pesos a los conductores de la aplicación y la quita de licencia.
Esta iniciativa, impulsada por la legisladora de Vamos Juntos Cristina García, titular de la Comisión de Tránsito y Transporte, implica una modificación en diversos artículos del Código de Habilitaciones y Verificaciones, del Código de Tránsito y Transporte, y del Régimen de Faltas de la Ciudad de Buenos Aires.
«En la medida en que Uber no se encuadre en el marco legal, nos vemos en la obligación de agravar las sanciones. Estamos abiertos a conversar siempre que haya voluntad de estar dentro de la ley. Otras empresas entendieron que ese es el camino», remarcó Francisco Quintana (VJ), vicepresidente primero del Parlamento
Desde el Bloque Peronista acompañaron el proyecto pero no dejaron de recalcar que ciertos artículos deberán ser revisados. En ese sentido, Marcelo De Pierro (Mejor Ciudad) destacó en el debate que solo se busca realizar un parche que no implica una solución a la problemática de la utilización de las aplicaciones y votó en contra.
Carlos Tomada, de Unidad Ciudadana, señaló que «para combatir la ‘uberización’ de la economía» hay que ir «contra las empresas de plataforma en lugar de alentar las persecuciones entre trabajadores». En ese sentido, calificó al proyecto como una «trampa política».
En tanto que el espacio Evolución se pronunció en contra del proyecto y aclaró que la empresa es la que debe ser regulada, como ocurre en otros países del mundo. También, apuntó que el oficialismo cree que «prohibir puede frenar una revolución tecnológica» y que no se consideró un proyecto alternativo que se presentó.