En la última sesión ordinaria de la Legislatura porteña, quedó aprobado un proyecto de ley que permite la concesión a privados de espacios públicos en el Zoológico de la Ciudad. De todas maneras, la iniciativa, que contó con el apoyo de Vamos Juntos, Evolución, GEN y el Socialismo, deberá discutirse en Audiencia Pública antes de volver a ser debatida y votada en el Parlamento.
En concreto, privados podrán explotar (por 10, 15 o 20 años, según los casos) edificios y terrenos que quedarán en desuso por la liberación o traslado de animales cautivos y de nuevos espacios cubiertos o al aire libre ubicados dentro del predio del Jardín Zoológico «Eduardo Ladislao Holmberg», para destinarlos a actividades educativas, recreativas y de servicios, de acuerdo a lo que estipula el texto que se votó este jueves.
La ley que se trató «tiene por objeto dotar de las herramientas necesarias para continuar con la progresiva transformación del referido Jardín Zoológico dispuesta por la Ley N° 5.752 permitiendo financiar, a través de la participación privada, las inversiones y erogaciones necesarias para garantizar los estándares de bienestar animal, los programas de conservación y los proyectos educativos y de investigación».
«La sustentabilidad económica del predio es un requisito ineludible para garantizar el cumplimiento de los objetivos que establece la Ley N° 5.752 y la vinculación eficiente con el sector privado, las universidades y las Organizaciones No Gubernamentales es una forma estratégica de lograrlo permitiendo al Estado hacer un uso más eficiente de los recursos», insisten los fundamentos del proyecto.
En el debate hizo de miembro informante el diputado Maximiliano Sahonero y defendió la iniciativa oficial Guillermo González Heredia(VJ); también intervinieron Lorena Pokoik (UC), Marcelo Depierro y Marcelo Guouman (Ev), Myriam Bregman (PTS-FIT), Gabriel Solano (FIT), Silvia Gottero y Ma. Rosa Muiños (BP) y Sergio Abrevaya.
Los bloques de la oposición Unidad Ciudadana, Bloque Peronista, FIT y AyL votaron en contra criticando la privatización de espacios públicos y el costo que tendrá para los visitantes el acceso a servicios o actividades recreativas y educativas.