Comenzó el lockout de la Mesa de Enlace: Hasta el jueves no comercializan carnes ni granos

Las cuatro entidades que integran la Mesa de Enlace (CRA, Coninagro, Sociedad Rural Argentina y Federación Agraria) comenzaron este lunes con un cese de comercialización de cuatro días en protesta por el aumento del 3% a las retenciones aplicadas a los grandes exportadores de soja. Aseguran que, si bien se contemplan protestas al costado de las rutas, no habrá cortes. También aseguran que la medida de fuerza “no provocará aumentos sobre los precios ni desabastecimiento”.

Jorge Chemes, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), consideró durante el fin de semana que “el Gobierno tiene un diagnóstico equivocado, una visión equivocada”. Y agregó: “Se piensa que el sector tiene margen para tributar y no tenemos un peso más. Están demostrando que hay una bronca ideológica, muestran un punto de vista sobre el campo que está equivocado”. “Comprendo que el Estado tenga necesidad de recursos financieros, pero se tiene que entender que el campo viene con presión impositiva fuerte y que no se tiene en cuenta. Siempre se viene a buscar recursos al mismo lugar”, concluyó.

Polémica y divisiones tras el anuncio de un paro del campo por parte de la Mesa de Enlace

Las entidades agropecuarias del NEA y NOA, que poseen su mesa regional, confirmaron que acompañarán el paro, advirtiendo que no se tiene en cuenta “la lejanía de los puertos que tiene la producción del norte”. Desde las entidades ruralistas esperan un “alto acatamiento” de los productores adheridos, pero la propia Mesa de Enlace está lejos de la unanimidad y la dirigencia de la Federación Agraria debió reconocer la “libertad de acción” para sus afiliados ante las numerosas protestas de productores que cuestionaban la medida.

El ministro de Agricultura Luis Basterra explicó que “sólo un cuarto de los productores de soja tendrá el efecto de la suba del 3%”, mientras que muchos otros productos se mantienen sin cambios o incluso registran una reducción del impuesto. En ese sentido, el funcionario destacó que el aumento del 3% a las exportaciones de más de mil toneladas de soja o derivados permitirá “recuperar a las Economías Regionales cerca de 200 millones de dólares”.

El aumento del impuesto es acompañad por un esquema de compensaciones que beneficiará a 42.406 unidades productivas (74% de los productores), mientras deberán pagarlo sólo 14.884 grandes productores (26% del total), que además son los que concentran el 77% de la producción.

El nuevo esquema de retenciones prevé que productos como el aceite de girasol, la harina de trigo, la lana limpia, el maíz pisingallo, el maní, los garbanzos y lentejas, entre otros, se beneficien con una reducción de entre 2 y el 5%, mientras que el maíz, el trigo, la carne bovina, la leche en polvo, el algodón, la papa, el vino, frutas y verduras, el pollo y los lácteos no sufren modificaciones.

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