El ministro de Desarrollo Social, Juan Zabaleta, recibió a una delegación de dirigentes de las agrupaciones más alejadas del gobierno. Quedaron en volver a juntarse el martes la semana que viene, para seguir analizando la instrumentación de los reclamos.
El gobierno nacional quería evitar la foto de un acampe en la 9 de Julio, frente al ministerio de Desarrollo Social. El objetivo está logrado, porque la imagen de la semana pasada, con los principales puntos de acceso a la ciudad y algunas rutas del país bloqueadas, mostarba que la tensión social está al rojo vivo.
Desde los movimientos sociales insistieron ante Zavaleta en la universalización de los programas, en un seguro al desocupado equivalente a la canasta básica y en obtener respuestas al proyecto de trabajo genuino a través de la obra pública y la construcción de viviendas, una iniciativa que le presentaron al ministro hace un par de meses.
Zabaleta aceleró negociaciones para que los piqueteros más duros dejen los cortes de calle
El propio Zabaleta reconoció, en una entrevista televisiva, qué en las calles hay mucha angustia hay bronca. En ese mismo reportaje, en A24, analizó que la derrota electoral del oficialismo en las PASO, tuvo dos componentes centrales: La inflación y la inseguridad.
El martes próximo, Zabaleta y los dirigentes volverán a verse las caras. De ese encuentro, dicen desde los movimientos sociales, puede salir un nuevo plan de lucha. Si los pedidos son atendidos, el gobierno ganará tiempo y la foto de la protesta social no enturbiará el tramo final de la campana electoral de cara a las legislativas del 14 de noviembre.