El empresario agropecuario tucumano Gonzalo Blasco, ex presidente de la Asociación Civil de Productores Agrícolas y Ganaderos del Norte y candidato a diputado nacional por Cambiemos en 2017, reconoció que le ofreció a los trabajadores de su empresa un pago extra de 5000 pesos si el presidente Mauricio Macri llega al ballotage contra Alberto Fernández, el candidato del Frente de Todos.
Aseguró que no se trata de “compra de votos” (una figura delictiva) ni de un “condicionamiento” porque “no decimos que voten a tal o cual”. “Hay un resultado que favorece a nuestro sector y si se gana hay un bono contribución a ellos (los trabajadores). No estamos mandando a votar a nadie”, explicó.
La propuesta, que además hizo llegar a otros empresarios de la provincia a través de un audio de WhatsApp, planteaba: “En Tucumán nos juntamos unos cuantos productores y acordamos pagar un bono de $5.000 si Mauricio Macri pasa a segunda vuelta. Este bono se pagaría con el sueldo de octubre al personal, es decir, entre el 1 y el 10 de noviembre”. Entre los empresarios hubo debates sobre el monto a ofrecer, explicó Blasco: “Se discutió un poco el precio. Algunos opinan pagar tres, otros cinco, hay uno que paga 10… $10.000, así que esto es muy importante”.
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Para el empresario, la propuesta es interesante porque tiene un doble impacto: “La gente también está asustada. Yo hoy le transmití a mi personal y lo tomó muy bien, estaban contentos, me dijeron que me van a acompañar. Esto es muy bueno porque ese voto vale por dos, muchachos. Le restamos uno a ellos y viene uno para Mauricio. Esto háganlo correr boca a boca, no es nada institucional, pero avísenle a sus vecinos a sus amigos”.
En diálogo con Página 12, Blasco justificó la propuesta como una “iniciativa a título personal, no insitucional”: “Es un mecanismo para tratar de defenderme de los atropellos de los doce años que ya hemos sufrido y de todo lo que estamos por sufrir si es que llega a ganar la propuesta de Fernández-Fernández”.
Sin reconocer contradicciones, el empresario definió la iniciativa como una práctica contra el clientelismo peronista: “Nosotros en el interior de Tucumán convivimos tanto con los vecinos, como con empleados que son amigos y muchas veces vienen y nos manifiestan que el peronismo provincial o incluso el nacional les oferta contratos, les dan bolsones, les dan distintas cosas para comprarle el voto a la gente que vive tanto en la capital como en el interior de la provincia”. En ese sentido insistió: “Es una práctica que no es la correcta. Nosotros queremos un poco equilibrar las cargas para que la gente pueda ir y vote en libertad, que no se vea amenazada porque le dan o le dejan de dar un contrato”.
Blasco sostuvo que los trabajadores de su empresa (negándose a decir cuántos son) recibieron la propuesta “muy positivamente” y aseguró que le manifestaron “que siempre han sido víctimas de las dádivas de los partidos que gobiernan hace años esta provincia”. “La verdad que con algo así se sienten más liberados de hacer lo que ellos quieran. A lo mejor esto genera un cierto equilibrio”, concluyó.