La Legislatura bonaerense sancionó la Ley de Presupuesto para el año 2018, el cual será de 630 mil millones de pesos; además de incluir reformas impositivas como aumentos en los impuestos Inmobiliario Rural y Urbano; a la vez que se baja la alícuota de Ingresos Brutos en más de 50 rubros.
Así, con la ayuda de parte del peronismo y del massismo, el oficialismo logró conseguir los dos tercios de los votos necesarios para aprobar el endeudamiento de 85 mil millones.
El peronismo dejó en evidencia sus internas, y parte de los diputados acompañaron el proyecto de Vidal, lo cual fue ratificado luego por el Senado provincial. Incluso, diputados del kirchnerismo duro, como los camporistas: Marisol Merquel y Juan Manuel Cheppi votaron con el oficialismo; mientras que apenas 15 legisladores se opusieron. Los votos en contra fueron cuatro del bloque de 13 legisladores del FpV-PJ, 10 del bloque de 16 del FpV y uno del FIT.
Walter Abarca, presidente del bloque del FpV-PJ, aclaró que su intervención no representaba a todo su bloque, poniendo más en evidencia la fractura interna del peronismo, y planteó: “Me hubiese gustado sentarme en esta banca a decir que producto del diálogo y el consenso lo íbamos a acompañar, pero hoy no sabemos cuál es el cálculo de recursos que va a tener esta provincia”.
El diputado massista Jorge Sarghini, por su parte, señaló: “Hemos decidido acompañar este proyecto, inclusive el tema tan sensible de la deuda, porque han aceptado incorporar dos cambios trascendentes”. El Frente Renovador respaldó el texto en general pero no en particular y adelantó que rechazará el incremento en el impuesto inmobiliario.
Entre los cambios negociados con el FR se destacan el límite de mil millones de dólares para endeudamiento oficial a través de proyectos de participación pública privada y la reducción de la obligación de invertir el 85% del Fondo educativo en obras de infraestructura, acordando llevarlo al 50% para intendentes del Conurbano y al 40 para los del Interior.