Casi dos años después de dejar la función pública y con apenas un breve diálogo con los medios el día de las PASO, la exvicepresidenta llevó su solidaridad con Macri, quien debe prestar indagatoria por el espionaje ilegal a los familiares de las víctimas del ARA San Juan.
En el marco de la previa a la presentación ante el juez Martín Bava, que lo indagará por «haber ordenado» el espionaje ilegal a los familiares del ARA San Juan, entre 2017 y 2018, Mauricio Macri cosechó un inesperado apoyo en Dolores, la compañera de fórmula con la que llegó a la Presidencia en 2015; Gabriela Michetti.
Alejada de los primeros planos de la política, después de dejar el cargo en 2019, Michetti había contado, el 12 de septiembre cuando se hicieron las PASO, que «a mi me parece que esas son cosas que habría que rever. Desde siempre fui así, pensé así y creo que ahora me toca acompañar, ayudar. He estado ayudando algunos concejales del Conurbano, algunos chicos jóvenes. Eso me parece que es lo que me toca».
Ese día, en declaraciones al canal TN sostuvo que «en pocos países pasa lo que pasa en Argentina que muchos han sido senadores, después son presidentes y después vuelven a ser senadores o gente que ha sido gobernador y vuelve a ser diputado o intendente».
Paradójico, si se toma en cuenta la trayectoria en cargos públicos electivos de Michetti. Fue la primera vicejefa de Mauricio Macri en la Ciudad de Buenos Aires en 2007, pero renunció para ser diputada nacional entre 2009 y 2013. Ese mandato lo cumplió y de allí pasó al Senado, cargo que debió haber ocupado hasta 2019, pero en 2015 (tras haber perdido la interna del PRO ante Horacio Rodríguez Larreta por la jefatura de Gobierno porteña), fue electa vicepresidenta junto a Macri por Cambiemos.
De su paso por ese cargo, quedan pocas luces y algunas sombras, como el fallido Memorándum con Qatar, una iniciativa donde figuraban el lobby del extenista Gastón Gaudio, una sombra offshore sobre el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES y los intereses particulares de Mauricio Macri. La causa, en su momento impulsada por la fiscal Paloma Ochoa, quedó en la nada.
Pasaron 5 años, un cambio de gobierno y la pandemia que aún atraviesa al mundo entero.
Esta reflexión de Michetti, el día de las PASO, era la última expresión pública que se le conoció a la ex vicepresidenta: «Me parece que en la Argentina se vivieron tiempos muy feos de confrontación y para lo único que sirvió fue para jorobarnos todos y para lastimarnos todos», agregó.
Hasta ahora, cuando decidió acompañar a Mauricio Macri, en la causa por el espionaje ilegal y en una improvisada rueda de prensa con los medios, Michetti afirmó: «estuve con Mauricio trabajando al lado durante cuatro años y puedo asegurar que es absurda está causa en su contra».