Los ministros de Relaciones Exteriores de los paises que integran el Mecosur se reúnen en el Palacio San Martín, sede de la cancilleria nacional. En un comunicado, el bloque informó que «ante la grave situación institucional en la República Bolivariana de Venezuela, los Estados Partes signatarios del Tratado de Asunción han resuelto convocar una urgente reunión de Cancilleres el día sábado 1º de abril para analizar posibles vías de solución».
«Los países fundadores del MERCOSUR reiteran su inalterable apoyo a los principios fundamentales del Estado de Derecho y a la preservación de la democracia en la región latinoamericana», agrega el comunicado.
La crisis en Venezuela se desató cuando El Tribunal Supremo de Justicia resolvió asumir las competencias de la Asamblea Nacional, mediante un controvertido fallo que según denuncian desde la oposición busca darle plenos poderes al presidente Nicolás Maduro. «Mientras persista la situación de desacato y de invalidez de las actuaciones de la Asamblea Nacional esta Sala Constitucional garantizará que las competencias parlamentarias sean ejercidas directamente por esta Sala o por el órgano que ella disponga», argumenta e fallo que generó fuerte repudio internacional.
Previamente, en enero del año pasado, la oposición se había hecho con el control del Congreso por primera vez en 17 años. Cuando la oposición venezolana comenzó a aprobar leyes que no estuviesen alineadas con el ejecutivo, el Tribunal Supremo emitió casi medio centenar de sentencias contra las mismas.
«Ya no se trata de anular todas las actuaciones de la Asamblea Nacional sino de usurpar todas sus competencias permitiendo que puedan aprobar nuevas leyes que le den más poder al dictador (Maduro) para seguir destruyendo a nuestra Venezuela», sostuvo el diputado opositor Freddy Guevara, primer vicepresidente de la Asamblea Nacional.
Por su parte, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, quien hace meses fue cuestionado por el macrismo tras haber defendido a Milagro Sala y considerarla una presa política, afirmó que lo ocurrido en Venezuela fue un «autogolpe de estado».
«Las dos sentencias del TSJ de despojar de las inmunidades parlamentarias a los diputados de la Asamblea Nacional y de asumir el Poder Legislativo en forma completamente inconstitucional son los últimos golpes con que el régimen subvierte el orden constitucional del país y termina con la democracia», agregó Almagro.
EEUU, Perú, Colombia, Brasil, Chile, México y la Unión Europea cuestionaron la decisión y la catalogaron como un revés para la democracia.