Cientos de personas llegaron hasta la sede de la Refinería La Pampilla para protestar contra el derrame de petróleo ocurrido en el mar hace una semana. La empresa sigue culpando a los oleajes y no se descarta cancelar su licencia.
Los manifestantes realizaron una caminata por varias horas para llegar hasta la puerta principal de la refinería, donde hubo pequeños incidentes con la Policía Nacional del Perú, quienes custodian las instalaciones administradas por Repsol, cuando los primeros arrojaron pintura negra sobre el logotipo de la empresa.
Perú le exige a Repsol que pague por una grave contaminación petrolera
Esta es la tercera movilización que realiza este grupo de ciudadanos, colectivos y familias, luego que organizaron otras caminatas el viernes y sábado portando pancartas para exigir que Repsol se haga cargo del daño ecológico causado por el derrame de petróleo.
El sábado 15 de enero se produjo un derrame de petróleo en Ventanilla. Según la empresa Repsol, el tsunami causado por la erupción volcánica de la isla de Tonga alcanzó el litoral peruano en el momento que un buque petrolero descargaba el crudo a la Refinería La Pampilla.
El derrame de petróleo también ha afectado a dos reservas naturales: la Zona Reservada Ancón y los Islotes de Pescadores, perteneciente a la Reserva Nacional Sistema de Islas, Islotes y Puntas Guaneras, donde habitan especies como el pingüino de Humboldt y la nutria marina, ambas legalmente protegidas.