El embajador argentino en Bolivia, Ariel Basteiro, expresó que le da «vergüenza» cuando los funcionarios del gobierno de Bolivia le consultan sobre el avance de la causa por el tráfico de armas a ese país desde Argentina, ocurrido en noviembre de 2019 durante el golpe de Estado que derrocó al presidente Evo Morales, y consideró que en los tribunales federales de Comodoro Py «no hay movimientos» en la instrucción de ese expediente.
«Da un poco de vergüenza que los funcionarios bolivianos nos pregunten qué pasó con esta causa y la verdad es que no tengo muchas respuestas para darles. En Bolivia ya hay un condenado por esos hechos», afirmó Basteiro.
Golpe en Brasil: Reclaman la detención de un exministro de Bolsonaro por los ataques
Basteiro se refirió así a Renzo Arteaga Fernández, un funcionario boliviano que autorizó, «en un trámite irregular el ingreso del avión de la Fuerza Aérea Argentina con las municiones» que presuntamente se utilizaron para reprimir a los simpatizantes de Evo Morales, que se manifestaban contra el régimen dictatorial de Jeanine Áñez, surgido tras la asonada que desplazó al gobierno constitucional de la nación del altiplano.