Este viernes los diputados nacionales de Juntos por el Cambio (JxC) Alfredo Cornejo y Soledad Carrizo presentaron un proyecto de Ley que busca modificar el Código Nacional Electoral (CNE) y la Ley de Democratización de la representación política, la transparencia y la equidad electoral, cambiando la metodología por la que se definen las candidaturas a presidente y vice en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), no votando la fórmula completa sino dejando que sea el candidato a presidente que haya ganado en esa instancia el que elija a su compañero de fórmula.
El proyecto propone la modificación del artículo 60 bis del CNE y el artículo 19 de la ley de Democratización para establecer que para los partidos que presenten más de una lista a las PASO se exceptúa la elección del cargo de vicepresidente, que será seleccionado después de las primarias por la opción ganadora, aunque eligiendo dentro del universo de precandidatos que hayan participado de las PASO en cualquier categoría.
Un comunicado oficial de ambos legisladores sostiene que esta metodología “amplía el margen de acuerdos y participación, no limitando la posibilidad de selección solo entre quienes lo han hecho como precandidatos a presidentes de las listas internas”.
Luego aclaran que “la potestad de seleccionar el vicepresidente no es una atribución personal exclusiva del precandidato presidencial ganador proclamado, sino que la decisión se elabora en un marco de acuerdo reglamentario más amplio; evitando concentrar poderes exorbitantes de tipo personales en esta persona”.
“Consideramos necesaria la reforma que elimina el cerrojo electoral y prescribir que aquellas agrupaciones que en las PASO presenten listas internas dentro de la alianza o partido, solo puedan oficializar al precandidato a presidente en esta primera etapa electoral, permitiendo que la fórmula presidencial sea completada para las elecciones generales con un precandidato que pertenezca a la misma agrupación y haya participado en las primarias”, detalló Cornejo.
La diputada cordobesa luego añadió que esta dinámica “permitiría un mayor margen de acuerdos y conciliaciones dentro de las alianzas, habilitando compensar a los partidos o listas internas que resultaron derrotadas en la primaria de cada acuerdo electoral y mitigar así el efecto divisivo de las PASO”.
“Los beneficios y utilidades que proponía en lo teórico la reforma electoral de 2009 le siguió un comportamiento político degenerativo, debilitando su sentido y con ello, transformando las PASO en una etapa burocrática formal y con la única finalidad de lograr publicidad electoral anticipada de cara a las elecciones generales”, concluyó Carrizo.