El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires piensa que en esta cuarentena obligatoria se podrían habilitar nuevas actividades, siempre y cuando tengan el aval del Gobierno nacional.
En una semana en la que comenzaron a funcionar los locales de cobro de impuestos y la atención médica y odontológica, entre otros rubros, Diego Santilli, vicejefe de gobierno, apuntó que los locales de comida podrían ofrecer la modalidad «take away» siempre y cuando respeten un protocolo sanitario. Las pequeñas obras de construcción también se podrían reanudar.
«Siempre tomando en cuenta el distanciamiento social y el transporte, para que no haya congestión arriba de las unidades», afirmó el funcionario. Todas las iniciativas serán estudiadas en Olivos por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y Alberto Fernández.
Además, aclaró que se trata de medidas que se están evaluando: «Esto no significa que vayamos a hacerlas».
A su vez, tras el escándalo por la compra de barbijos, el encargado de la cartera de Seguridad de la Ciudad reconoció que analizan rebajar los sueldos de los funcionarios políticos y diseñan un paquete de emergencia económica. «Estamos analizando una serie de medidas, todas destinadas a llevar los recursos hacia las áreas vinculadas al combate de la pandemia», sostuvo.
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El gobierno porteño enfrenta «una merma fuerte de recaudación y mayores gastos en términos de pandemia». «Estamos estudiando una batería de medidas para fortalecer todas las áreas que enfrentan el coronavirus», concluyó Santilli.