Luego de años el Ceamse vuelve a ser noticia. Sus habituales montañas de basura comienzan a esparcirse y proliferan los basurales cielo abierto en los alrededores de la planta ubicada sobre el Camino del Buen Ayre.
Allí, cientos de personas acuden a diario en busca de comida en medio de toneladas de residuos, mientras que varias familias comenzaron a asentarse diractamente sobre ellos, en un verdadero complejo de emergencia, donde la necesidad de vivienda se impone a las condiciones de salud de quienes la habitan. La situación de esas familias, viviendo entre desechos, suciedad y contaminación, es tan triste como alarmante.
Pese a que el Ceamse cuenta una planta de separación, la misma no alcanzan a cubrir la cantidad residuos que recibe, por lo que comenzó a crecer lo que se llama «Villa Basural», tal como denominan los vecinos a los asentamientos que crecieron en torno a los desechos linderos al Complejo Ambiental Norte III de la Ceamse, que está ubicado sobre el Camino del Buen Ayre, en el partido de San Martín. El complejo pertenece por partes iguales a la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires, y es manejado por el Grupo Roggio. Allí se recibe los residuos sólidos urbanos de la ciudad de Buenos Aires y de muchos partidos del Conurbano bonaerense.
Cerca del mismo, las casas se levantan sobre los desechos, y ya no sólo se trata de viviendas improvisadas, muchos de sus habitantes han logrado hacerse de algunos materiales y comenzar a construir un precario hogar. Algunos de ellos, cuentan con hasta dos plantas.