La situación de los call centers de la provincia de Córdoba atraviesa una crisis que incluye flexibilización laboral y 6 mil personas despedidas. Así lo afirma Walter Franzone, el secretario general de la Asociación de Trabajadores Argentinos de Centros de Contactos de Córdoba (ATTAC).
En conversación con Radio 10, Franzone expresó que «las empresas importan los servicios de otros países latinoamericanos con salarios más bajos que en Argentina». Además, relató que «en Córdoba un ingresante gana $ 12.500 y en Perú se paga la tercera parte”.
El gremialista aprovechó la charla para pedir la intervención del Ministerio de Trabajo en Córdoba porque “las empresas pretenden reducir las horas semanales de 36 a 30. Los puestos de trabajo fugan a otros países porque es más barato», explicó el dirigente gremial y concluyó: «La gente que nos contrata quiere que nos vayamos a otro país. Ya despidieron a 6 mil personas».