En el marco del acto por el Día de la Industria realizado este miércoles en la sede de la Confederación General del Trabajo (CGT), el cotitular de la central obrera, Cristián Jerónimo, cuestionó las políticas económicas del Gobierno nacional, advirtió sobre el impacto del cierre de fábricas en las comunidades y llamó al movimiento obrero a asumir un rol protagónico en la construcción de un proyecto político de cara a 2027.
Durante su intervención, Jerónimo sostuvo que el Gobierno de Javier Milei busca avanzar hacia un modelo de país con menor desarrollo industrial y cuestionó la transferencia de recursos hacia los sectores más concentrados de la economía.
“Nosotros ya tenemos claro el diagnóstico de que este gobierno realmente quiere construir un país para pocos, quiere construir un país sin industria nacional”, afirmó. En ese sentido, calificó de “obscena” la transferencia de recursos desde los sectores más postergados hacia los grupos económicos concentrados desde el inicio de la actual administración.
“Cada vez que se apaga una chimenea, se muere una comunidad”
El dirigente sindical reivindicó el papel de la industria nacional como componente central del desarrollo económico y social del país. Para graficar el impacto que tiene el cierre de establecimientos fabriles, recordó una bandera colocada en las inmediaciones de la CGT: “Las Malvinas son argentinas, pero la industria nacional también”.
“Tenemos que defender nuestra industria nacional, tenemos que ponernos al frente de la defensa de nuestra matriz productiva, porque si hay algo que quiere borrar la derecha, es nuestra identidad industrial”, señaló.
Jerónimo advirtió además que el cierre de una fábrica trasciende la pérdida de puestos de trabajo y afecta al conjunto de la comunidad. “Cada vez que se apaga una chimenea se muere una comunidad”, sostuvo, y describió un proceso que, según afirmó, se repite en distintos puntos del territorio: cierre de comercios, escuelas y pérdida de actividad en poblaciones enteras.
“Cuando se cierra o se apaga una fábrica no se pierde un edificio, no se pierde una máquina. Está claro que destruir es fácil, pero construir y recuperarla cuesta muchísimo tiempo”, remarcó.
El trabajo como ordenador social
Otro de los ejes de su discurso fue la defensa del trabajo como herramienta de integración y movilidad social. El dirigente destacó que la CGT mantiene como eje central de su acción la defensa del empleo y de los derechos de los trabajadores.
“El trabajo es un ordenador social, porque el trabajo dignifica, porque el trabajo genera movilidad social ascendente, porque genera justicia social”, expresó.
En esa línea, sostuvo que el empleo formal permite proyectar un futuro familiar y que los hijos de los trabajadores puedan acceder a la universidad y aspirar a convertirse en profesionales.
“No es industria o campo: es industria y campo”
Jerónimo también planteó la necesidad de superar las disputas entre distintos sectores productivos y propuso una estrategia basada en la complementariedad.
“El problema no es que tiene que ser la industria o el campo, la industria o la minería: es la industria y el campo, la industria y la minería, la industria y la energía”, afirmó. Para el dirigente, el desarrollo de los sectores vinculados a los recursos naturales debe estar acompañado por generación de empleo calificado y agregado de valor dentro del país.
“Nuestros recursos naturales tienen que estar al servicio de nuestro pueblo”, sostuvo, y agregó que la Argentina debe aprovechar el interés internacional por sus recursos para desarrollar capacidades productivas y mano de obra calificada. “Todo lo que conlleva el crecimiento, el desarrollo de estos sectores extractivos tiene que ser en beneficio de nuestro pueblo”, afirmó.
Hacia el final de su intervención, Jerónimo ubicó al movimiento obrero frente al próximo escenario electoral y sostuvo que la CGT debe convertirse en un actor central de la discusión sobre el futuro del país.
“Estamos a un año de la próxima elección nacional”, señaló, y planteó que la central obrera, junto con el movimiento obrero, debe ser “un actor preponderante y protagonista de la construcción de un nuevo proyecto de país que nos incluya a los 47 millones de argentinos”.
En ese marco, cuestionó que las decisiones estratégicas del país queden exclusivamente en manos de dirigentes políticos que, según afirmó, en algunos casos “no están preparadas” o “no son idóneas” para ocupar determinados lugares de decisión.
Finalmente, anunció que el movimiento sindical comenzará a impulsar una construcción política con vistas a 2027. “Vamos a empezar a apostar a una construcción política de cara al 2027 porque queremos defender nuestra industria nacional, porque queremos defender nuestra soberanía, porque creemos en la justicia social, creemos en la movilidad social ascendente y, por sobre todas las cosas, creemos en la felicidad del pueblo”, concluyó.