Se reunieron en el departamento de la vicrepresidenta, en Recoleta, la jueza María Eugenia Capuchetti y el Fiscal Carlos Rívolo, los funcionarios acompañados por sus secretarios que tomaron como declaraciones de Cristina Fernández de Kirchner que en el momento en que le apuntaron con el arma en su cabeza, no se dio cuenta y que recién después lo supo y fue consciente de lo sucedido.
Además, se encontraban en las calles Juncal y Uruguay, el viceministro de Justicia, Juan Martín Mena, los custodios de Fernández y dos agentes de la Policía Federal.
La jueza María Eugenia Capuchetti estuvo en la puerta de la casa de Cristina
El fiscal le puso a su disposición la Dirección General de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas (DOVIC) de la Procuración General de la Nación, a lo cual la mandataria no contestó si la iba a utilizar y tampoco solicitó ser querellante del expediente, lo que le permitiría acceder a la causa y solicitar medidas de prueba.
Respecto al acusado del hecho, los investigadores buscan reconstruir el recorrido de Sabag Montiel, quieren saber cómo llegó al lugar, qué camino hizo, si fue solo o acompañado, si entre los militantes que esperaban a Cristina Kichner había más personas que también podían llegar a agredirla, entre otros indicios.
Ya se tomaron 24 declaraciones testimoniales en la causa juducial, entre ellas no sólo las de la víctima, sino también de los militantes e integrantes de la custodia de la vicepresidenta. Asimismo, algunos sus guardaespaldas podrían pasar a ser acusados, ya que no se descarta ninguna hipótesis; desde que pudieron ser cómplices o hasta que fueron indolentes en el cuidado de Fernández al permitir que una persona con un arma llegue a centímetros de ella.