En el Instituto Patria, Cristina Kirchner recibió a José Alperovich, el ex gobernador de Tucumán que pretende volver a conducir su provincia en 2019 y que enfrentará al actual mandatario, Juan Manzur, hoy alineado con el peronismo «dialoguista» que encarnan Massa, Pichetto y Urtubey.
Si bien el senador tucumano evitó brindar definiciones contundentes tras el encuentro, ya que solo se limitó a expresar que con la ex mandataria conversó «de la difícil situación del país y, en especial de la difícil situación por la que atraviesan los tucumanos», la foto es todo un indicio del apoyo que podría tener en la futura contienda electoral por parte del kirchnerismo, cuya máxima figura conserva un importante peso en el territorio norteño.
El espacio que conduce Cristina Kirchner parece decidido, en aquellas provincias en las que cuenta con un candidato competitivo (Urribarri en Entre Ríos, Gioja en San Juan, Capitanich en Chaco, Soria en Río Negro), a presentarle batalla al gobernador que no está alineado. Resta saber si la estrategia se mantendrá con el paso del tiempo o si es una forma de presionar a los mandatarios para alcanzar algún tipo de acuerdo.
Por lo pronto, según aseveran fuentes cercanas a Alperovich, es claro que un espaldarazo de la ex presidenta podría resultar vital en un escenario político fraccionado. Tal como revela una encuesta de Aresco, la consultora de Federico Aurelio, el legislador nacional cuenta con un 30% de intención de voto, seguido de cerca por Manzur, que suscita voluntades en el orden del 22%. También figura Cambiemos con un 24% aunque sin un candidato claro que pueda garantizar un triunfo.
Desde el lado de Manzur reconocen que si Cristina «juega fuerte» podría torcer el panorama electoral aunque dejan en claro que Alperovich «no cuenta con apoyo territorial», que los 15 intendentes de la provincia responden al líder de la administración e insisten en rechazar un acercamiento con la líder de Unidad Ciudadana. En palabras del propio gobernador, “lo digo con respeto y humildad. Fue elegida dos veces presidente y es una dirigente importante. Pero en política los ciclos se cumplen. Bush, Clinton o De Gaulle cumplieron ciclos; ella también. Valoro que sea senadora y que pueda aportar. Pero ya está, terminó”.