Se multiplican las críticas al ministro de Justicia Germán Garavano por su sistemática elección de jueces que no son los que han sacado los mejores puntajes en los exámenes. Algunas de sus designaciones podrían trabarse en el Senado, que debe aprobar los pliegos.
Si bien es cierto que hay un recurso leal que le permite al ministro de Justicia ignorar en algunos casos el orden de mérito de los postulantes a jueces, Garavano viene recurriendo sistemáticamente al mismo.
Durante las sesiones de este año de la Cámara de Senadores se aprobaron numerosos pliegos sin un análisis detallado caso por caso, luego de pasar por la Comisión de Acuerdos, presidida por Rodolfo Urtubey (quien también integra el Consejo de la Magistratura). Pero las audiencias de la comisión suelen ser muy sumarias y la investigación sobre los candidatos a magistrados muy limitada.
Pero ahora comenzó a plantearse la cuestión de que los postulantes benedecidos por el Ministerio de Justicia en muchos casos han sido de los peores en los exámenes y entrevistas. El pasado 22 de agosto se aprobó el pliego de Silvia Patricia Bermejo como vocal de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil de la Capital Federal, quien a pesar de que había quedado octava en el orden de mérito se ubicó segunda en la terna propuesta.
En la misma sesión se aprobó el pliego de Pablo Trípoli como camarista, quien también fue seleccionado por Garavano. Y el mismo día también se dio el visto bueno para que Juan Pablo Rodríguez se transforme en vocal de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil de la Capital Federal, pese a que había quedado doceavo en orden de mérito. Asimismo, Herman Mendel fue aprobado como juez laboral en primera instancia a pesar de haber quedado 18.
El 30 de mayo fue otra jornada de aprobación de numerosos pliegos. Silvia Mónica Fariña resultó undécima en sus exámenes pero llegó a vocal de la Cámara Federal de Apelaciones de Bahía Blanca junto a Daniel Amabile, noveno en el ránking.
Además de la poca disposición de los bloques opositores del Senado a seguir aprobando pliegos a ojos cerrados, algunos consejeros de la Comisión de Selección del Consejo de la Magistratura denuncian que las entrevistas suelen ser una excusa para bajar puntajes por presiones políticas y que suele haber retoques en las órdenes de mérito.