Luego de la confirmación por parte de la Cámara Federal del procesamiento a Cristina Kirchner con prisión preventiva en la causa conocida como los «cuadernos», el jefe de la bancada del PJ federal en el Senado, Miguel Pichetto, descartó que se trate el desafuero de la exmandataria. «No hay sentencia firme», comentó el rionegrino.
«Es la posición histórica que fue ratificada por la Corte Suprema en el caso del ex presidente Carlos Menem en 2017», recordó, al mismo tiempo que dejó en claro que el «principio de inocencia se quiebra únicamente cuando hay sentencia firme». De esta manera, Cambiemos, en caso de que pretenda pretenda debatir el desafuero de Kirchner, no podría avanzar al no contar con los apoyos suficientes.
La referente de Unidad Ciudadana para los jueces Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi integró una asociación ilícita durante su gobierno, que se apropió de coimas de empresarios involucrados en la obra pública. Una organización que también integraron el ex secretario de Obras Públicas José López, el financista Ernesto Clarens y el ex titular de la Cámara de la Construcción Carlos Wagner.
Los empresarios acusados y procesados en la investigación Angelo Calcaterra, Aldo Roggio, Luis Betnaza (Techint), Gabriel Romero, Juan Chediack y Enrique Pescarmona no fueron considerados por los magistrados como parte de la asociación ilegal.
El fallo señaló que “los ocho cuadernos escritos por Oscar Centeno entre 2005 y 2010, y nuevamente desde 2013 a 2015, son testimonios de la realidad; el más detallado que se pueda tener sobre una práctica de corrupción enquistada en el corazón del gobierno de la última década. En ellos se relatan infinidad de trayectos por las calles de esta ciudad y del conurbano, cientos de nombres y de lugares, múltiples escenas surcadas por un mismo denominador común: el dinero”.
En otro párrafo los magistrados sostuvieron que “al asumir la presidencia de la Nación, Néstor Kirchner no sólo habría traído consigo el modelo de gestión que desarrollara en sus años como gobernador de Santa Cruz, con él se importaría también un sistema de recaudación paraestatal, centrado principalmente –por su volumen- en la concesión de la obra pública, sin descartar otras formas recaudatorias de ingresos espurios”.