Durante la mañana de este martes, luego de las definiciones de último momento de algunos legisladores, pasó a ser mayoritaria la posición en defensa del proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), con 121 legisladores que votarían a favor y 119 en contra, 14 indecisos y tres abstenciones. El poroteo de votos a favor y en contra no se detiene y va cambiando hora a hora, además de que cada sector cuenta como propios a algunos que el otro disputa. También en los últimos días han recrudecido las presiones externas, con los gobernadores y la propia Iglesia Católica llamando a los diputados (y militantes “pro vida” incluso amenazando a sus familiares) y con marchas, tomas de colegios secundarios y la preparación de una vigilia frente al Parlamento de los sectores que apoyan a la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito. El Congreso arde en medio de la ola verde, ante una sesión que se anticipa maratónica, de por lo menos 20 horas.
Los tres meses de debate previo cruzaron transversalmente a todos los bloques legislativos y ninguno logró unanimidad absoluta al respecto. Pero hay tendencias mayoritarias. En Cambiemos la mayor parte de sus 108 legisladores votará en contra, pero hay 35 que manifestaron su intención de acompañar el proyecto, incluyendo al presidente de la Comisión de Legislación General Daniel Lipovetzky, diputado por Buenos Aires, quien presidió las discusiones previas con especialistas en el plenario de comisiones. La división se ve claramente en los representantes oficialistas de la Ciudad de Buenos Aires donde de los diez diputados del PRO cinco anticiparon que votarán en contra (empezando por la presidenta de la Comisión de Salud Carmen Polledo y siguiendo por Jorge Enríquez, Alejandro García, Cornelia Schmidt Liermann y Pablo Tonelli), cuatro a favor (Anabella Ruth Hers Cabral, Fernando Iglesias, Juan Carlos Villalonga y Marcelo Wechsler) y uno aún no definió (Álvaro González). El presidente de la Cámara, el bonaerense Emilio Monzó, manifestó su intención de abastenerse y no anticipó su posición, pero en caso de empate su voto sería decisivo.
Dentro de la alianza Cambiemos, de los 40 diputados de la UCR, 20 ya se pronunciaron a favor y hay 3 indecisos (incluyendo al jefe de bancada Mario Negri, al pampeano Daniel Kroneberger y puntano José Luis Riccardo). Por su parte, los diez diputados de la Coalición Cívica de Elisa Carrió son mucho más homogéneos en su oposición, con la única disidencia de Juan Manuel López y la indecisión de Paula Oliveto Lago.
En el bloque de 65 diputados del Frente para la Victoria la proporción es inversa, con la mayoría a favor del proyecto, siendo el único bloque en que el aval es mayoritario. Son 51 a favor, 8 en contra y quedan sólo 3 indecisos. Esta posición es absolutamente homogénea en la representación de la Ciudad (con los votos a favor de Juan Cabandie, Gabriela Cerruti, Daniel Filmus, Nilda Garré, Axel Kicillof y Andrés Larroque) pero con algunas disidencias provinciales. Entre éstas se cuentan Silvina Frana (Santa Fe), Ana María Llanos Massa (Chubut), Jorge Romero (Corrientes), Julio Solanas (Entre Ríos), Sergio Leavy (Salta), Mirta Soraire (Tucumán) y los sanjuaninos Sandra Castro y José Luis Gioja.
Soy católico. Pero los representantes del pueblo debemos legislar en función del bien común y la #JusticiaSocial . El Estado debe garantizar educación sexual en las escuelas para que las mujeres puedan decidir. Tenemos que dejar de lado las creencias particulares. pic.twitter.com/IPeBcsESuL
— Fernando Espinoza (@FerEspinozaOK) June 12, 2018
Los que siguen sin definir posición son los formoseños Gustavo Fernández Patri e Inés Lotto y el entrerriano Julio Solanas. El legislador bonaerense Abel Furlán, hasta hace horas integrante de esa lista, finalmente confirmó su voto a favor: “No soy neutral, defenderé el derecho a recibir educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir. Lo haré convencido de estar aportando a la construcción de un país más justo e igualitario”. El mantancero, Fernando Espinoza, finalmente aseguró durante la tarde de este martes que votará a favor.
De los 35 legisladores del Interbloque Argentina Federal, 23 definieron su posición en contra y 8 a favor (el bonaerense Eduardo «Bali» Bucca, el entrerriano Juan José Bahillo, la jujeña María Moisés Jujuy, el tucumano Pablo Yedlin, el catamarqueño Sergio Ziliotto, los integrantes del Frente de la Concordia Misionero Daniel Distéfano y Jorge Franco, y el mendocino Pedro Miranda, en las últimas horas). Quedan como indecisos los pampeanos Melina Delú y Ariel Rauschenberger, el riojano Danilo Flores y la misionera Verónica Derna.
El interbloque Frente Renovador-UNA contabiliza 13 votos en contra (incluyendo a los diputados por Buenos Aires Gustavo Bevilacqua, Marcela Paso y Carlos Selva y los porteños Marcos Lavagna y Carla Pitiot), 7 a favor (Facundo Moyano, Cecilia Moreau, Daniel Arroyo, Mirta Tundis y Felipe Solá). Pocas horas antes del inicio del debate, los últimos dos indecisos, Fernando Asencio e Ignacio De Mendiguren, confirmaron su voto a favor. Este útimo lo hizo a través de una carta pública en la que explica: «Soy católico, y tengo convicciones profundas sobre la vida y la ética. No estoy de acuerdo con el aborto. Nunca lo estuve ni lo estaré. Pero mis convicciones son mías, y mi responsabilidad como legislador nacional es legislar para toda la sociedad. (…) Mi voto será un voto a favor de la salud pública. Las creencias personales deben subordinarse a las iniciativas vinculadas con la salud pública y las políticas que pueden garantizarla». Malena Galmarini, esposa de Sergio Massa, es una de las más activas promotoras voto a favor y del convencimiento de los reticentes en su bloque. Junto con Cecilia Moreau trabajan para al menos tratar de convencer a los que piensan oponerse de que se abstengan o no concurran a votar. Graciela Camaño es uno de sus objetivos principales, ya que si bien se pronunció en contra se cuenta con el antecedente de que aún oponiéndose también al cupo femenino finalmente no actuó en el recinto para obstaculizar su aprobación.
Las contradicciones llegaron hasta el interior del Partido Socialista, que incluye el derecho al aborto en su plataforma. El recientemente electo diputado santafecino Luis Contigiani anticipó que votará en contra y la ministra de Producción de la provincia, Alicia Ciciliani, directamente salió a pedir su expulsión de la organización y a denunciar que su elección fue un “error”: “Fue un error del Partido Socialista nominar a una persona que no está de acuerdo con la despenalización del aborto y que no hace ningún esfuerzo para cumplir con la plataforma por la cual fue ungido a este cargo”.
Presiones múltiples y una plaza dividida
El ex ministro de Salud del kirchnerismo Ginés González García denunció esta semana desde su cuenta de Twitter que “están atacando en todo el país a los hijos de diputados que apoyan la despenalización del aborto”. El diputado PRO Daniel Lipovezky también reconoció que “hay mucha presión, sobre todo en el interior”. La diputada oficialista Silvia Lospenatto, que votará a favor, también reveló este lunes que “algunos diputados no quieren manifestarse públicamente y nos dicen voy a esperar hasta último momento porque no tengo la capacidad de aguantar la presión por muchos días”. “En medio de un debate espinoso, no tenemos por qué sufrir estas agresiones”, insistió, denunciando que los responsables de las amenazas son “grupos religiosos”.
Algunos diputados por la provincia de Tucumán que habían manifestado su intención de votar a favor del proyecto o se habían definido como indecisos fueron mencionados con nombre y apellido por el arzobispo de Tucumán Carlos Sánchez durante el tedeum del pasado 25 de mayo: “Yo, Carlos Alberto, quiero llamarlos por su nombre a ustedes, Beatriz, Teresita, Gladys, Alicia, José Fernando, Facundo, Pablo, Marcelo y José, diputados tucumanos, para decirles que tienen un nombre porque tienen vida y tienen la responsabilidad que les ha confiado el pueblo tucumano: voten por la vida, por el cuidado y defensa de la vida de todo argentino porque vale toda vida”. El diputado Garreton (Facundo), de Cambiemos, incluso recibió amenazas de muerte en su teléfono cuando su celular comenzó a circular entre los grupos “pro vida” de la provincia.
Gracias a estas presiones, el diputado mendocino del Interbloque Socialdemócrata (conducido por Martín Lousteau) José Ramón, cambió sorpresivamente su posición anunciando que votará en contra, aunque tres días atrás había afirmado lo contrario. “Les quiero decir que el miércoles, en el momento que tenga que votar, lo voy a hacer en contra del proyecto que despenaliza el aborto. Desprendido de cualquier presión de un lado y del otro yo no soy el centro de esta discusión. Es la vida”, manifestó.
Los gobernadores tampoco han dejado de manifestar sus puntos de vista, con mayor o menor grado de presión hacia sus legisladores. El peronista mendocino Sergio Uñac, expresó su oposición al proyecto y envió un mensaje al resto de los legisladores: “El miércoles se vota el proyecto y veo que hay legisladores aún indecisos que van a girar la votación hacia un lado o el otro, pero la postura de San Juan puede llegar a ser mayoritaria y eso es lo que esperamos”. Los seis diputados sanjuaninos, de todos los partidos, votan unánimemente en contra, lo mismo que los salteños. Otras provincias sin votos a favor son Santiago del Estero, La Rioja y San Luis. En Buenos Aires, donde se sabe que la gobernadora Vidal se ha definido reiteradamente como opositora al proyecto, el tanteador es de 44 a favor, 20 en contra y 4 abstenciones, mientras que en CABA son 14, 8 y 3. Santa Fe cuenta con 9 votos a favor, 7 en contra y dos indecisos; Córdoba tiene 13 votos en contra, 4 a favor y uno a definir; Mendoza se divide 5 y 5. La única provincia con unanimidad a favor es Río Negro (5 votos).
La Plaza del Congreso del día de la votación expresará físicamente esta división legislativa. Mientras el proyecto esté siendo debatido sobre tablas, la plaza se dividirá por la mitad, con un “corredor seguro” en el medio, para que puedan expresarse las dos posiciones, tal como consensuaron las organizaciones sociales con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires este lunes. Habrá dos escenarios, dos carpas y dos pantallas. Sobre calle Entre Ríos se ubicará el escenario de los grupos en contra de la despenalización, que anticiparon que llegarán a partir de las 18 del miércoles. En la esquina de Perón y Callao se ubicará el de la Campaña por el Aborto, donde tocarán bandas y se proyectará el debate en pantalla gigante. Las actividades en este sector comenzarán desde la noche anterior, ya que se ha programado a una vigilia en espera del inicio de la sesión. También se agendaron vigilias en La Plata, Rosario y otras ciudades del país. El comunicado de convocatoria plantea: “Sea parte de esta historia que venimos construyendo colectivamente, acercándose a la vigilia y transmisión en vivo de la sesión en Diputados. La sociedad ya decidió. El derecho al aborto será ley”.