Gabriela Michetti, la vicepresidenta de la Nación, negó a través de una carta enviada a La Nación las acusaciones de distintos legisladores de la oposición, como Miguel Pichetto, que afirman que la funcionaria está dilatando el debate en el Senado sobre la despenalización del aborto.
En concreto, la presidenta del Senado giró el proyecto, que ya tiene media sanción en Diputados, a cuatro comisiones: Salud, Justicia y Asuntos Penales, Asuntos Constitucionales y Presupuesto y Hacienda. «Fue la misma cantidad de comisiones que la otorgada por Diputados», expresó Michetti en su misiva. Acto seguido, sostuvo que giró el texto a Asuntos Constitucionales porque «nuestra Constitución Nacional desde el año 1994 incorporó como parte suya los tratados internacionales en materia de derechos humanos, materia que se ha puesto en juego en este debate».
Respecto a Presupuesto, la ley, «de ser sancionada, deberá ser llevada adelante por el Estado (sea este nacional o provincial), es esencial considerar el factor presupuestario, pues si no la ley será absolutamente inaplicable. Que una prestación sea gratuita para el paciente no significa que no sea pagada por el Estado».
Por eso, Michetti sostuvo que «no es responsable hablar de acortar o dilatar el debate. Los tiempos necesarios los deberán establecer los senadores» y aclaró que «en la asignación de giros que he realizado, en cumplimiento con mi deber como presidenta del Senado, no hay planteos de tiempo».
La titular del Senado explicó que el tratamiento se dará en plenario de comisiones, por lo que no habrá más reuniones si son cuatro o tres comisiones. Sin embargo, lo que objetan quienes están a favor de la legalización, es que, cuantas más comisiones, más senadores serán necesarios para lograr quórum y la consiguiente firma.
También detalló que cada cámara tiene sus características y composiciones propias, por lo que no sería adecuado acortar el debate en el Senado sólo porque ya lo hizo Diputados. «En su paso por Diputados, el proyecto tuvo una discusión acorde con la mirada que debe darle esa cámara a un debate, y acorde con un texto de un proyecto de ley que ha sido modificado y ya no es el mismo. El Senado deberá analizar un texto modificado, tal como fue aprobado en Diputados, y deberá analizar cada artículo de este proyecto con la mirada puesta en cómo impacta en la vida de las provincias; es su rol constitucional».
Finalmente, Michetti le pidió a los legisladores que «las pasiones que este tema despierta no nublen a los senadores, que son conscientes y habitualmente grandes defensores del enorme rol institucional que tiene el Senado de la Nación, y les permita dar lugar a un debate con la altura que este tema necesita».