El senador por San Luis, Adolfo Rodríguez Saá, terminó de romper finalmente con su hermano Alberto, quien lo venció en los últimos comicios provinciales, y se pasó a las filas del frente Juntos por el Cambio.
El presidente Mauricio Macri acompañado por su compañero de fórmula, Miguel Angel Pichetto, recibieron al senador nacional por San Luis, Adolfo Rodríguez Saá.
El «Adolfo», rompió con su hermano Alberto a quien enfrentó en las últimas elecciones para la gobernación provincial, y en las que quedó en un tercer lugar, detrás del candidato de Juntos por el Cambio, el senador Claudio Poggi.
A su vez, de la mano de Pichetto, el oficialismo busca avanzar con los armados locales y viajó luego con el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, a su tierra natal. En ese sentido, el candidato a vicepresidente agradeció a “Juntos Somos Río Negro y a la UCR por acompañar este proceso y esta estrategia de consolidación de un proceso democrático” al tiempo que recalcó: “También agradezco a muchos compañeros que saben que el camino no es La Cámpora, que saben que la visión sectaria nos aleja de la sociedad”.
En Viedma, compartiendo la mañana con el Ministro @frigeriorogelio y el senador nacional @MiguelPichetto, con quien además de una larga amistad nos unen muchísimos años trabajando juntos en la defensa de los intereses de Río Negro. pic.twitter.com/AIxY5sMUvd
— Alberto Weretilneck (@Weretilneck) July 18, 2019
“Tenemos por delante un gran desafío. Junto a Alberto (Weretilneck) podemos construir en el Congreso de la Nación un espacio importante para defender los intereses de nuestra provincia, cosa que venimos haciendo. Si estamos juntos, junto a Alberto en el Senado, somos imparables”, remarcó Pichetto.
Según el ministro, “hoy empezamos a mirar con más esperanza el futuro. De la mano de la estabilidad en las variables económicas, empezamos a percibir que hay muchas cosas para rescatar del trabajo conjunto que se hizo en Argentina, en estos tres años y medio, con los gobernadores y con los intendentes para solucionar problemas que llevaban demasiado tiempo en la Argentina”.
Por último, Weretilneck señaló que “no hay democracia sin diálogo y no hay federalismo si no es de esa manera”. “No hay posibilidades de desarrollar una provincia desde el aislamiento, desde el agravio, desde el insulto, desde ataque, desde la falta de respeto, desde los dogmatismos”, puntualizó.
En esta línea, el gobernador afirmó que “hoy la sociedad nos exige cambiar permanentemente y modernizarnos nosotros mismos como dirigentes, pero también interpretar el cambio permanente de la sociedad. Y estar hoy aquí, acompañando a Miguel, forma parte de lo que uno siente que es también la democracia, la participación y el diálogo hoy en la Argentina”.