El ex ministro de Economía Roberto Lavagna almorzó con gremialistas de la CGT en la sede de Gastronómicos y aceptó que no tiene problemas en negociar con el peronismo para avanzar en un frente común para derrotar a Cambiemos.
El encuentro fue organizado por el líder gastronómico Luis Barrionuevo, quien viene apoyando hace tiempo una posible candidatura del economista. Más allá del anfitrión y del diputado renovador Marco Lavagna, que acompañó a su padre, participaron del almuerzo el co-secretario general de la CGT Carlos Acuña e integrantes del Consejo Directivo como Omar Maturano (La Fraternidad), Roberto Fernández (UTA), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Gerardo Martínez (UOCRA), Antonio Caló (UOM), Andrés Rodriguez (UPCN), Amadeo Genta (Estatales porteños), Hugo Benítez (Textiles), Oscar Rojas (Maestranza) y Armando Cavalieri (Empleados de Comercio).
Barrionuevo: Lavagna «es la persona que estamos necesitando»
Trascendió que durante el encuentro el ex ministro de Economía reconoció que busca ser el candidato presidencial de un gran frente en el que también puedan participar radicales y socialistas, pero aclaró que pretende liderar el proyecto y no pasar por una instancia de internas. En ese sentido, consideró necesario que tanto la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner como el líder del Frente Renovador Sergio Massa posterguen sus ambiciones presidenciales y den un paso al costado.
Durante el encuentro, Lavagna no se refirió a la figura del conductor televisivo Marcelo Tinelli, con quien se reunió hace algunos días, pero muchos de los gremialistas presentes consideran que podría ser el único candidato del espacio con posibilidades de ganarle a María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires.
El gremialismo presente la ratificó a Lavagna su intención de acompañarlo si decide confirmar su candidatura presidencial, considerando que puede ser una alternativa a la polarización entre macrismo y kirchnerismo que se propone para las próximas elecciones. El propio Barrionuevo, dio por hecho que la reunión fue clave para acelerar la decisión del ex ministro. En diálogo con Clarín, manifestó: “Ya está: basta de reuniones; ahora a trabajar la calle y a reclutar fiscales. El movimiento obrero lo acompaña”.