Después de un jury de enjuiciamiento que duró dos semanas, finalmente el juez Luis Arias, titular del Juzgado Contencioso Administrativo número 1 de La Plata, fue destituido de su cargo con el voto de 9 de los 11 integrantes del jurado.
Se lo consideró culpable de prevaricato (fallar contra derecho), abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público en una veintena de decisiones en diversas causas, incluyendo amparos contra los tarifazos y fallos a favor de los reclamos paritarios de los docentes de la provincia de Buenos Aires.
El magistrado destituido, que estaba suspendido de su función desde noviembre, consideró: “La decisión de llevarme a juicio y de destituirme fue política. Nadie se puede explicar por qué me condenaron así, porque la verdad es que no cometí ninguna irregularidad de ningún tipo”. Y añadió: “Desde el punto de vista jurídico no hubo razón para destituirme ya que me acusan por considerar erradas decisiones jurisdiccionales que tomé en mi condición de juez y los jueces en teoría estamos protegidos de ser atacados por el contenido de nuestras resoluciones”.
El fallo también lo obliga a hacerse cargo de los gastos del proceso, lo inhabilita para ocupar cargos en la provincia y se abrió la puerta a alguna condena penal con el envío de extractos del jury a la justicia penal. La defensa de Arias ya anticipó que recurrirá el veredicto. La abogada de Arias, Analía Elíades, explicó que el fallo de destitución es erróneo “ya que se basa en la evaluación de la aplicación que realizó el juez de criterios judiciales y eso no es posible. No es democrático ni republicano que la política evalúe a la Justicia. No podemos admitir que se aparten a jueces porque sus sentencias incomodan al poder político”.
Los abogados de Arias cuestionaron la composición del tribunal que lo juzgó, que “contó con una composición política oficialista y de enemistad manifiesta: De 11 integrantes, tres son legisladores oficialistas y los cinco abogados de la judicatura lo parecían”. El propio magistrado denuncio al respecto: “Se los notó muy hostiles, me impidieron el uso de la palabra permanentemente, preguntaron en tono inquisitivo a los testigos, parecía que ya tenían la decisión tomada desde el inicio del enjuiciamiento”.
Los fundamentos del fallo, de casi 500 páginas, aún no se dieron a conocer. Desde la defensa de Arias anticiparon que se hará un planteo de inconstitucionalidad de uno de los artículos de la ley de jurados de enjuiciamiento “ya que no contempla instancia de revisión de sentencia”. En paralelo se planteará un recurso extraordinario ante la Suprema Corte bonaerense, aunque se espera poca receptividad ya que el presidente de la Corte, Eduardo Pettigiani, presidió el jury y votó la destitución de Arias.