Pese a que Argentina no pagó vencimientos por 503 millones de dólares por los bonos Global AA21, AA26 y AA46 el pasado viernes, y entró en default técnico, todavía está en condiciones de alcanzar un entendimiento con sus acreedores privados.
Por eso, el Gobierno aceleró las negociaciones con los bonistas para que el incumplimiento sea subsanado y evitar futuras demandas judiciales. De hecho, Martín Guzmán, el ministro de Economía, expresó que Argentina mejorará su oferta para “alcanzar un acuerdo sostenible”.
Desde Ad Hoc Grupo de Acreedores, que incluye fondos como Ashmore, BlackRock y Alliance Bernstein y posee unos 16.700 millones de dólares en bonos argentinos, difundieron este viernes un comunicado planteando que “acoge con satisfacción la expresión de Argentina de un intento de trabajar con los acreedores, pero las acciones hablan más que las palabras”. Más allá de valorar la disposición nacional a continuar con las negociaciones denuncian que “durante el último mes, Argentina prácticamente no ha tenido un compromiso sustancial con sus acreedores”.
El comunicado de Ad Hoc destaca que “en varias ocasiones, el Grupo ha declarado públicamente que no puede respaldar la oferta de intercambio actual de Argentina porque, entre otras razones, los términos requieren que los inversores individuales de la calle principal en fondos mutuos y ETF; Fondos de la pensión; las compañías de seguros; y otras organizaciones que mantienen bonos argentinos para soportar pérdidas desproporcionadas que no están justificadas ni son necesarias”.
Bonistas piden “acciones más que palabras” y Guzmán confirma que se modificará la oferta
Y recuerda: “En un esfuerzo por llegar a un compromiso, el 15 de mayo el Grupo presentó una propuesta de reestructuración a Argentina que proporcionaría al país un alivio sustancial del flujo de caja y se mantendría en consonancia con la trayectoria macroeconómica articulada por el Gobierno”.
Por su parte, Guzmán explicó: “La razón por la que extendimos (el plazo de) la oferta es técnica. Estamos planeando realizar modificaciones con el objetivo de alcanzar un acuerdo sostenible con nuestros acreedores”. Después afirmó que “las negociaciones continúan por un sendero que consideramos positivo” y aseguró que el objetivo “es que hay un mayor entendimiento mutuo entre las dos partes”. De todas maneras, aclaró que “aún hay una importante distancia que cubrir, pero todas las partes están a la mesa para encontrar una solución”. “Para Argentina, es la esencia que el acuerdo esté alineado con la capacidad de pago del país”, insistió.