En una sesión que duró casi 14 horas, el proyecto de entendimiento con el FMI obtuvo 202 votos a favor, 37 en contra y 13 abstenciones. El debate pasa al Senado, que definirá si hay un acuerdo que reemplace el de Macri.
La Cámara de Diputados aprobó este viernes, minutos antes de las 4, el Plan de Facilidades Extendidas acordado por el Gobierno con el staff del Fondo Monetario Internacional (FMI) para refinanciar la deuda de 44.500 mil millones tomada por el Gobierno de Cambiemos.
El Gobierno tuvo el amplio respaldo que quería (202 votos a favor, 37 en contra, 13 abstenciones y cuatro ausencias), con la particularidad de que la mayor parte del apoyo correspondió a bancadas opositoras.
Por la mañana, la portavoz presidencial Gabriela Cerruti había dicho que «tener la mayor cantidad de votos a favor es lo más importante».
Era la exigencia del FMI, que quería un apoyo de todos los sectores y lo consiguió. De todos modos, no deja de ser una cuestión de forma. Se trata del Fondo, y las presiones se verán en la cancha de la gestión, con impacto directo en la economía cotidiana.
Violento enfrentamiento entre manifestantes y la Policía de la Ciudad frente al Congreso
El miembro informante del proyecto fue Carlos Heller, diputado nacional del FdT por CABA que advirtió: “Un default sería muchísimo más grave. Nosotros no somos los que creemos que el Fondo se volvió más bueno, sino que la firmeza argentina es la que ha posibilitado que lleguemos a esto que hoy estamos considerando”.
Máximo Kirchner participó de la sesión recién al final, donde momento de votar se opuso.
De las 118 integrantes del Frente de Todos, hubo 28 que votaron en contra. Ellos son: Rodolfo Tailhade, Lucila Masin, María Cristina Britez, Gabriela Estévez, Florencia Lampreabe, María Constanza Alonso, Magdalena Mastaler, Santiago Igon, María Uceda, Paula Penacca, Emiliano Estrada, Rodrigo Iparraguirre, Nilda Carrizo, Leila Chaher, Marcos Cleri, Tomás Ledesma, Lucio Yapor, Carolina Yutrovic, Alejandra Obeid, Agustina Propato, Mónica Macha, Gisele Marziotta, Leonardo Moreau, Juan Carlos Alderete, Verónica Caliva, Federico Fagioli y Natalia Zaracho.
En contra se manifestaron, además, loS diputados libertarios y los de izquierda.
Sobre el final, Germán Martínez, presidente del interbloque del Frente de Todos, aseguró que «se habló en estas horas de debate que estamos generando un escenario donde las opciones son ajuste o default. No, el escenario que queremos generar es de crecimiento económico, de generación de empleo, de promoción de las importaciones, de desarrollo industrial, para que cuando tengamos que pagar estemos en una posición más positiva. Nunca dijimos que con este acuerdo solucionamos todos los problemas de la Argentina».
Otros de los discursos sobre el filo de la votación fue el de Luciano Laspina, diputado del PRO, quien sostuvo que «tenemos que decirle a los argentinos que hoy vamos a evitar que la Argentina afronte una catástrofe, más allá de que las políticas económicas que vienen por delante, probablemente, nos condenen a la inflación en los próximos años. Por eso mi interbloque va a votar afirmativamente el dictamen»
Mario Negri, presidente del interbloque de JxC, manifestó que «no somos una rueda de auxilio del Gobierno. Si no estuviesemos nosotros acá, el default era inevitable. El Presidente está débil y, además, tiene una fractura política expuesta».
Una encendida intervención fue la del chaqueño Aldo Leiva, del FdT por Chaco: «¿los libertarios qué hacen acá si no les gusta la política? Están gracias a la política. No hay nada que festejar: así estamos por votar esta noche (se tapa la nariz con los dedos). Ustedes no se preocupen por Máximo. La otra vez que vino Máximo se levantaron y votaron en contra. Ahora están preocupados porque no viene».
Una de quienes desde el oficialismo se opuso fue Lía Verónica Caliva, FdT por Salta: «No vamos a acompañar este proyecto para salvarle el traje a Macri y a los endeudadores. Agradezco al bloque el respeto».
Por si parte, Martín Tetaz, diputado de Evolución Radical por la Capital Federal argumentó: “no entiendo por qué piden 45 mil millones si solamente le debemos al Fondo 40 mil millones. Piden un poco más porque el Fondo les presta más barato porque quieren financiar más déficit y porque van con gusto al Fondo. El acuerdo es realmente malo porque no resuelve ninguno de los problemas estructurales de la Argentina”.
Desde la izquierda, Alejandro Vilca, diputado del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) por Jujuy, apuntó al marco de alianzas del Gobierno: “no me sorprende que el Frente de Todos se haya buscado un aliado como Gerardo Morales (gobernador de Jujuy), ese carcelero que le está buscando los votos para aprobar este acuerdo con el FMI, pero si siguen los mismos métodos que él, de represión y encarcelar a quienes se revelan contra el ajuste y la pobreza, van a necesitar más que eso porque somos miles de cientos los que nos vamos a revelar si viene más ajuste».
Por la tarde, un enfático Javier Milei, diputado porteño de La Libertad Avanza planteó: “vamos a rechazar el acuerdo porque es cuestionable desde lo técnico y reprochable desde lo moral. Tiene inconsistencias teóricas, empíricas y tiene errores de diseños inadmisibles. Todo lo que está proyectado con este acuerda está mal. Acá se plantea un falso dilema: si se paga o no se paga. Hay un sector que dice que lo pague el acreedor y otro, en aras de la responsabilidad, que el ajuste lo pague el sector privado mientras la joda de la política sigue porque aumenta el gasto público, algo profundamente inmoral. El ajuste no tiene que caer sobre el sector privado, no puede seguir pagando esta locura, no puede seguir sosteniendo esta economía parasitaria. Estamos al borde del abismo y quieren seguir con la fiesta. Vamos a votar en contra de esta porquería».
Ahora, el debate se traslada a la Cámara Alta. Todo parece indicar que en el Senado, presidido por Cristina, los números serán también favorables para la aprobación. Las miradas estarán puestas en el rol de la vicepresidenta, que haya el momento no habló del tema. Ella no vota, apenas podría desempatar en el caso de una paridad.
En esa sesión, se va a configurar no solo el programa que recién culminará, si Argentina paga, en el año 2034. También se pone en juego el comienzo de los reacomodamientos internos para las elecciones 2023.