Esta semana, los equipos de Seguridad Ciudadana y de la Patrulla de Respuesta Inmediata (PRI) –policías locales del municipio de Lanús– serán capacitados en el uso de una nueva arma no letal.
Se trata del modelo Byrma, de fabricación nacional. Una pistola de aire comprimido que dispara municiones de impacto y de gas pimienta a una distancia de 20 metros. Tiene un valor de 250 mil pesos y no requiere registro en la ANMAC.
De acuerdo con lo explicado desde el distrito que conduce el alcalde interino Diego Kravetz (reemplazó a Néstor Grindetti, de licencia para presidir el club Independiente), se trata de rifles y pistolas que se encuentran “en proceso de prueba”.
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En tal sentido, quien también comanda el área de Seguridad comunal, sostuvo que «ante una fuerza policial provincial cada vez más desprovista, los vecinos acuden a las patrullas municipales».
Con respecto a las armas, se trata de elementos de la clase Byrna, fabricada por la empresa Bersa, en sus versiones de pistola y rifle táctico, que emplean un sistema de aire comprimido para disparar proyectiles calibre 68.
Dichas armas usan la fuerza cinética para dejar fuera de combate a un agresor dentro de un radio de 18 metros, mientras que los cartuchos tienen la opción de portar compuestos químicos -gases lacrimógenos o irritantes- para dotar de diferentes alternativas a las fuerzas de seguridad.
Desde el municipio del Conurbano explicaron que «los oficiales que utilizarán estas nuevas herramientas serán capacitados».