Luego de la disparada del jueves y viernes de la semana pasada que dejó la cotización del dólar casi en 30 pesos, este lunes se rompió esa barrera y la divisa norteamericana cerró en $ 30,68, según un promedio que estableció el Banco Central en agencias y entidades bancarias.
En sintonía, en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) la divisa trepó 2,3% (67 centavos y medio) a $ 29,925. En este marco, el Banco Central decidió no licitar dólares provenientes del acuerdo Stand By con el FMI pero sí anunció que subastará el martes u$s 500 millones para contener la corrida cambiaria.
A su vez, la entidad que preside Luis Caputo tomó la decisión de aumentar la tasa de política monetaria al 45% con el objetivo de que la inflación no se dispare. El analista Gustavo Quintana, de PR Corredores de Cambio, afirmó que los precios «se movieron con fluctuaciones bruscas y con cambios importantes en su cotización, en un escenario signado por el nerviosismo y el desconcierto entre ahorristas e inversores».
El contexto de inestabilidad internacional para los mercados emergentes, potenciado por la crisis de Turquía y la guerra comercial entre Estados Unidos y China, además de los recientes aumentos de tasas de la Fed, se combinó con una fuerte crisis interna de la economía argentina, con una inflación que no cede (se espera que el Índice de Precios al Consumidor del Indec no se ubica por debajo del 3% para el mes de julio) y una crisis político económica profunda derivada del escándalo de los cuadernos de Oscar Centeno, el dólar sufrió fuertes presiones al alza desde fines de la semana pasada.
Mañana el Banco Central deberá afrontar otro megavencimiento de Lebac del mes (hoy en un 46% anual de tasa interés) por 528.774 millones de pesos, el 54,2% del total de emisiones de las letras. Por otra parte, las reservas del Banco Central cayeron este viernes u$s 649 millones hasta los u$s 56.870 millones. El riesgo país de Argentina, medido por JP Morgan, se disparó este lunes 23 puntos básicos hasta las 723 unidades, record histórico en la era Macri y el más alto en los últimos tres años y medio.
Este martes, además, comenzará la revisión de cuentas por parte de la misión del Fondo Monetario Internacional, en un escenario muy negativo en el que el gobierno sólo puede mostrar como favorable el sobrecumplimiento de las metas de reducción del déficit fiscal, mientras que todo el resto de las variables se encuentran fuera de los parámetros acordados con el organismo de crédito internacional.