Dos comisarios acusados del encubrimiento del crimen de Lucas González y ya suman 16 los detenidos

Por el asesinato del adolescente, a manos de efectivos de la Policía de la Ciudad, se sigue ampliando la cadena de responsabilidades. A Lucas lo balearon efectivos de civil y sin identificación, en el marco de un operativo clandestino.

Lucas Gonzalez murió por un disparo en la cabeza el 18 de noviembre en el hospital «El Cruce» de Florencio Varela. Unas horas antes, mientras volvía a su casa desde una prueba de fútbol en Barracas Central junto a tres amigos, fueron interceptados por tres personas que intentaron detenerlos.

Eran policías de la Ciudad, de civil, sin identificación ni móvil reconocible. Los adolescentes creyeron que los querían asaltar y trataron de escapar. Fueron baleados por los policías y algunos de esos disparos dieron en la cabeza de Lucas, que al día siguiente falleció. Otra víctima del gatillo fácil y del encubrimiento, hasta mediático. Porque la primera versión, surgida de la propia Policía, era que se trataba de delincuentes que habían intentado robar un kiosco.

Frente a ese hecho, los policías de la Ciudad Juan José Nieva, Fabián López y Gabriel Issasi, creyeron tener potestad para aplicar lo que no existe en las leyes argentinas: la pena de muerte.

Algunos minutos después de los disparos, se puso en marcha la cadena del encubrimiento, que en las últimas horas sumó dos nuevas responsabilidades. Fueron arrestados el comisario inspector Daniel Santana, jefe de la zona correspondiente a dicho barrio del sur de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), y del comisario Rodolfo Ozan, cuyas detenciones fueron solicitadas por el fiscal Leonel Gómez Barbella y ordenadas por el juez de la causa Martín del Viso.

Por el crimen de Lucas González y el posterior encubrimiento ya hay 14 policías detenidos

Ahora ya son 16 los integrantes de la fuerza detenidos por el crimen y su posterior encubrimiento. Estas dos últimas detenciones, fueron basadas en datos que aparecieron en escuchas telefónicas, en las que uno de los policías reconoció que habían cometido «un mocaso».

«Fabi: ¿Qué paso, Rodo? ¿se mandaron un moco?; -Rodo: un re mocaso boludo, aparentemente eh… si», se dijo en la primera parte de la conversación entre el comisario Fabián Alberto Du Santos -también detenido por encubrimiento-, y Ozan, de acuerdo al requerimiento de la fiscalía.

En su solicitud de detención, Gómez Barbella sostuvo que se «ha reafirmado la sospecha que han participado en la comisión de los delitos investigados bajo una relevante responsabilidad y jerarquía institucional dentro de las dependencias cuyo personal concretó estos sucesos».

Santana y Ozan se encuentran alojados en la Alcaldía de General Madariaga de la Policía Federal Argentina y serán indagados este lunes por el delito de encubrimiento.

Gregorio Dalbón, abogado de la familia de Lucas y de los otros tres adolescentes, aseguró que «el caso está resuelto». «Tenemos a los asesinos y a los encubridores. Nos falta el juez de Menores Alejandro Cilleruelo, que dejó libres a los policías y preso a los chicos. Hasta que no caiga ese Juez no vamos a parar», aseguró el letrado.

Por el encubrimiento ya estaban detenidos con prisión preventiva los comisarios Juan Romero y Du Santos, el subcomisario Roberto Inca, el inspector Héctor Cuevas y las oficiales Micaela Fariña y Lorena Miño, quienes afrontan otros cargos como «falsedad ideológica, encubrimiento agravado, privación ilegal de la libertad agravada y vejaciones».

El subcomisario Ramón Jesús Chocobar, y los oficiales Sebastián Baidon, Jonathan Alexis Martínez, Ángel Darío Arévalos y Daniel Rubén Espinosa, todos de la Comisaría Vecinal 4D de la Policía de la Ciudad, fueron apresados el domingo de la semana pasada por «encubrimiento agravado, privación ilegal de la libertad agravada y falsedad ideológica».

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