El titular del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa), Alejandro Cacetta, fue removido de su cargo. Cacetta mantenía una pésima relación con el ministro de Cultura, Pablo Avelluto, de quien dependedía, a lo que se suma una serie de cortocircuitos con la jefatura de Gabinete, en particular con Mario Quintana.
Al ahora ex funcionario se le cuestionaba no haber “limpiado” el instituto, y haber aceptado que continuaran varios funcionarios de segunda línea que heredó de la gestión kirchnerista. A su vez, desde jefatura de Gabinete deslizaron cierto descontento por la vinculación de Cacetta con ciertos casos de supuesta corrupción: el periodista Eduardo Feinmann mencionó ayer a Pablo Rovito, director de la Enerc, quien en el pasado habría cobrado por documentales que no realizó, detalla la Política On line. Feinmann también acusó a Cacetta, por la supuesta compra de «dos sillas por 233 mil pesos a una empresa que no vende muebles» .
Cacetta llegó al Incaa por recomendación del cineasta macrista, Juan José Campanella. Previamente fue parte de Pol-ka, Patagonik Film Group, Artear y Cinecolor.