Javier González Fraga, director del Banco Nación, decidió despedir a dos vicepresidentes de la entidad que encabeza, Enrique Vaquié y Luis Ribaya, y a uno de los directores, Alejandro Henke. También se confirmó que Juan José Gómez Centurión, quien está a cargo de la Aduana, será vicepresidente del banco público.
Las salidas obedecen, como aseguran distintas fuentes oficiales, a «diferencias insalvables» que mantenía González Fraga con los mencionados funcionarios. En el caso de Vaquié, de origen radical, respaldado por Ernesto Sanz, trascendió que «no tenía un perfil acorde a las finanzas” y «nunca logró integrarse al espíritu de trabajo en equipo”.
En cuanto a Ribaya, quien asumió con el apoyo de Carlos Melconian (ex director del Nación), tuvo en los últimos meses múltiples discusiones con González Fraga. Siempre abogó por un banco estatal que funcione con los mismos estándares de un banco privado.
Por último, Henke, quien asumió en su puesto gracias a una gestión del ministro de Trabajo, Jorge Triaca, y tuvo a su cargo la simplificación de las líneas crediticias para la producción que lanzó este año el BNA., no cumplió con las expectativas y el director tomó la decisión de expulsarlo.