La gira de Alberto Fernández por Roma, en donde participó del G20, y en Escocia, país en el que se desarrolló la cumbre de cambio climático de Naciones Unidas COP26, muestra un primer balance positivo para la Casa Rosada, que buscó avanzar con el acuerdo con el FMI y terminó anunciando inversiones en energías limpias. Solo faltó la reunión bilateral con Joe Biden.
En principio, el Gobierno celebró que en el documento final del G20 los países más importantes del planeta le recomienden al FMI que analice su política de sobrecargos con aquellos que tomaron deuda con el organismo. Además, se mencionó la creación de un Fondo de Resiliecia y Sostenibilidad para brindar financiación «asequible a largo plazo» a los países de ingresos medios y bajos.
«Logramos que el G20 comprenda el problema argentino y le plantee al FMI el tema de los sobrecargos», indicó un entusiasmado Jefe de Estado a los periodistas que concurrieron al encuentro. Fue una primera «victoria» para la comitiva oficial y la necesidad de mostrar que el Presidente es el interlocutor de la región en un mundo marcado por la pos pandemia.
A su vez, Martín Guzmán y su equipo técnico aceleró contactos con Kristalina Georgieva, directora del FMI, para avanzar en un entendimiento por la deuda que mantiene Argentina y que tomó la gestión Macri. También Fernández mantuvo un encuentro con la titular del Fondo. De ambas partes existió sintonía pero ningún anuncio concreto. Aquí las voces de los funcionarios son disonantes: los más optimistas creen que el pacto se podría anunciar a fin de año y otros calculan que recién en 2022 habría acuerdo.
«La intención es pagar, que el acuerdo se cierre a fin de año y que tenga el visto bueno del Congreso», aseguró un miembro de la comitiva, quien además minimiza diferencias en el FdT con respecto a la renegociación, con un ministro de Economía que trata de exhibir moderación y el kirchnerismo, que a través de un video dejó en claro que «la deuda que dejaron no la vamos a pagar con el hambre de la gente”.
Alberto reiteró la propuesta de canjear «deuda por acción climática» en la cumbre COP26
La Casa Rosada además destacó la foto entre Fernández y Joe Biden aunque lo que ansiaba concretar era una reunión bilateral entre los dos presidentes y el respaldo del líder demócrata a la renegociación que encara Argentina con sus acreedores. En ese contexto, la imagen y las sonrisas de ambos tuvieron sabor a poco.
Por otro lado, el anuncio de inversiones de la empresa energética australiana Fortescue Future Industries (FFI) en Río Negro aparece como un ítem positivo. Bajo una economía todavía golpeada por la pandemia, las autoridades de la firma confirmaron en medio de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que invertirán U$S8.400 millones y crearán más de 15.000 puestos de trabajo directos para producir hidrógeno verde, tal como se lo adelantaron sus directivos al presidente Alberto Fernández. En 2022 se comenzará con la etapa piloto que inyectará 1.200 millones de dólares.
Fernández comentó que “el hidrógeno verde es uno de los combustibles del futuro”. “Nos llena de orgullo que sea la Argentina uno de los países que esté a la vanguardia de la transición ecológica”. A su vez, sostuvo que “en poco tiempo nuestro país podrá convertirse en uno de los proveedores mundiales de este combustible que va a permitir reducir drásticamente las emisiones de carbono en el mundo”.
El Jefe de Estado reiteró en Escocia, ante la sesión plenaria de la Cumbre de Líderes de la Conferencia, que se debe «avanzar con la agenda de transformaciones necesarias debemos crear fuentes de financiamiento innovadoras y nuevas reglas e incentivos globales. Debemos crear mecanismos de pagos por servicios ecosistémicos, canje de deuda por acción climática e instalar el concepto de deuda ambiental».
Y determinó que «es necesario aplicar la emisión de los Derechos Especiales de Giro del Fondo Monetario Internacional a un gran pacto de solidaridad ambiental». La previsiones más optimistas marcan que Argentina podría acceder a 10 mil millones de dólares si se redistribuyen los DEG, prácticamente el doble de lo que recibió en esta pandemia.