El INDEC difundirá el miércoles próximo, a menos de un mes de las elecciones, el dato sobre el nivel de pobreza en la Argentina, que según especialistas rondaría el 40%.
Será el último dato oficial de pobreza antes de las elecciones, ya que el correspondiente al tercer trimestre recién se conocerá en diciembre próximo, con un nuevo gobierno en la Casa Rosada.
Los especialistas señalan que el dato de la pobreza rondará entre el 40 y el 41%. El aumento de la pobreza se explica por el empobrecimiento de los trabajadores ocupados en todas las modalidades laborales (registrados y no registrados), y en los que se desempeñan por cuenta propia, por la merma de los ingresos de los hogares frente al fuerte incremento de la inflación. Tanto la línea de indigencia como la de pobreza se calculan con relación a la evolución de las canastas de alimentos y total, que aumentaron más que la propia inflación.
En la nueva serie del INDEC, la pobreza pegó un salto a partir del primer trimestre de 2018, cuando alcanzó el 24,8%. Con la recesión iniciada ese año y las reducciones salariales y de jubilaciones en términos reales durante el gobierno de Mauricio Macri, la pobreza creció casi 10 puntos, llegando al 34,2% a comienzos de 2019 para volver a subir al 34,7% durante el inicio del Gobierno de Alberto Fernández.
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El dato del segundo trimestre de 2023 dio como resultado un 39,2% de pobreza en el país, por lo que se llegaría en este a un aumento de, al menos, un punto desde el número anterior.
Mientras tanto, el INDEC a informó que la mitad de los hogares de la Argentina vivieron en el primer semestre con un ingreso menor a los $200.000 mensuales. Durante el segundo trimestre del año, además, el organismo estadístico indicó que aumentó el nivel de desigualdad en el país.
La publicación incluyó una serie de cuadros en los que se destaca el ingreso promedio con el que vivieron durante ese período los diez deciles en lo que el Indec divide a la población. Contando hasta el decil 5 inclusive, los hogares vivieron, durante el segundo trimestre, con un ingreso menor a los $200.000 mensuales mientras que el 30% del total, lo hizo incluso con una remuneración inferior a los $140.000 por mes.
Cómo se mide la pobreza
Las nociones de pobreza e indigencia empleadas por el INDEC para el cálculo de incidencia se corresponden con el método de medición indirecta, denominado también «línea».
El concepto de «Línea de Indigencia» (LI) procura establecer si los hogares cuentan con ingresos suficientes para cubrir una canasta de alimentos capaz de satisfacer un umbral mínimo de necesidades energéticas y proteicas, denominada Canasta Básica Alimentaria (CBA). De esta manera, los hogares que no superan ese umbral o línea son considerados indigentes. Los componentes de la CBA se valorizan con los precios relevados por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) para cada período de medición.
Asimismo, la «Línea de Pobreza» (LP) extiende el umbral para incluir no sólo los consumos alimentarios mínimos sino también otros consumos básicos no alimentarios. La suma de ambos conforma la Canasta Básica Total (CBT), la cual es también contrastada con los ingresos de los hogares relevados por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH).
Para calcular la línea de pobreza, por lo tanto, es necesario contar con el valor de la CBA y ampliarlo con la inclusión de bienes y servicios no alimentarios (vestimenta, transporte, educación, salud, etcétera) con el fin de obtener el valor de la Canasta Básica Total (CBT). Mientras que la canasta alimentaria es una canasta normativa, la canasta básica total se construye en base a la evidencia empírica que refleja los hábitos de consumo alimentario y no alimentario de la población de referencia.