Los números que dio a conocer el ministerio de Hacienda dan cuenta que la promesa del Gobierno, de ajustar el gasto público, está lejos de la realidad: en abril el déficit fiscal primario se disparó un 71.3% y arrojó un total de $18.663 millones, cuando en el mismo período del año pasado la cifra era de $10.893 millones.
En el acumulado de los primeros cuatro meses del año, el déficit fiscal primario ya alcanza un resultado negativo de $ 60.007,4 millones, equivalente a un 0,6% del PBI. El dato de abril equivale al 0.2%.
Con relación al mes pasado, el gasto primario aumentó el 38% y los ingresos totales el 35 por ciento. Desde enero, la suba de los ingresos totales fue del 40% y la del gasto primario del 36%, según la planilla de la Secretaría de Hacienda.
El déficit financiero -luego del pago de la deuda- fue de $ 49.012 millones el mes pasado, con un aumento del 187% respecto del mismo mes del año pasado y del 47% en los primeros cuatro meses del año.
En particular, el gasto corriente aumentó el 35% el mes pasado y la misma cifra desde enero; las prestaciones sociales el 33% y el 40%, respectivamente; los subsidios económicos el 24% y el 7%; el 24% y el 7%; las transferencias a las provincias el 69% y el 116%; y los gastos de capital el 67% y el 45 por ciento. En el caso de la energía, hubo una suba del 57% el mes pasado, pero una caída del 45 por ciento desde enero.