Darío Guistozzi fue el primero en abandonar el FPV para irse con Sergio Massa en el año 2013, con aspiraciones de convertirse en el referente del Frente Renovador para el sur del conurbano. Pero problemas de ego y desatinos políticos lo relegaron de ese espacio, para luego perder el control de Almirante Brown. Ahora terminó embargado por una obra fallida.
Giustozzi, quedó procesado por el juez federal Sergio Torres en una causa en la que se investiga una obra para la recolección y tratamiento de efluentes cloacales en Claypole que no funciona, y en la cual, supuestamente, se gastaron 5 millones de pesos entre 2009 y 2015.
Torres consideró que «se dilapidaron $4.971.753,92», dado que no estaba permitido avanzar por fuera del plan director de AySA, para lo cual, según la investigación se falsificó documentación de carácter técnico.
«Se despilfarraron ingentes recursos públicos en un proyecto que siempre se supo que era ineficaz e inviable siendo que, para poder alcanzar tal cometido, desplegaron una gestión que exhibe un sin número de irregularidades de diversa consideración con las que se pretendió justificar, avalar y esconder esa infiel actuación y el resultado disvalioso aludido», justificó el juez.