Pablo Moyano, referente de Camioneros y vicepresidente de Independiente, fue citado a indagatoria por el fiscal adjunto de Lomas de Zamora Sebastián Scalera para el próximo jueves 1 de noviembre, a las 8:30 de la mañana.
El dirigente gremial está acusado de ser el presunto jefe de una asociación ilícita en el club que preside su padre, Hugo, que se dedicaba a la venta ilegal de entradas y al uso de socios «truchos». Por esas operaciones la institución no habría recibido ingresos.
En el marco de esta investigación, Scalera pidió detener a Moyano el pasado 13 de octubre pero la solicitud fue rechazada por el juez de Avellaneda Luis Carzoglio. El magistrado argumentó en su resolución que hay medidas de prueba en curso, como los peritajes a teléfonos y computadoras en las que aún «no se ha cumplimentado con las notificaciones a los defensores particulares correspondientes».
«Ello sin mencionar que las escuchas transcriptas obedecen a los años 2014, 2015 y 2016, con bastante antelación al inicio de la presente causa», agregó. También indicó, tras informar su fallo, que recibió amenazas y «carpetazos».
“No me van a correr con carpetazos en Clarín y La Nación. Resisto la campaña mediática en mi contra con la que buscaron afectar mi imparcialidad”, afirmó el juez quien dio a entender que las mismas se hicieron “únicamente” con datos que tenía la Procuración General bonaerense a cargo de Julio Conte Grand.
“No tengo miedo porque en este país hay que asumir estos riesgos. Agradezco al jefe de la Policía Bonaerense por preocuparse por mí y mi esposa y designarme la custodia”, continuó.